El gallinero vasco se alborota

Los ‘populares’ avanzan que, «dentro de un tiempo», la Diputación de Álava y el Ayuntamiento de la localidad vizcaína de Guecho pasarán a manos de los conservadores.

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El País Vasco vivió ayer, en la víspera de la constitución del Parlamento autonómico, que hoy iniciará su novena legislatura con la la popular Arancha Quiroga como presidenta y sin ningún representante de ETA sentado en los escaños, una jornada informativamente frenética que anticipa la montaña rusa en la que se convertirá la política regional ya con los nacionalistas fuera del poder.

La nueva Cámara mantiene al PNV como grupo mayoritario, con 30 parlamentarios, seguido del PSE (25 escaños), el PP (13), Aralar (cuatro), y EA, EB y UPyD, con un representante cada uno.

Este escenario permitirá una entente entre socialistas y conservadores que convierta a Patxi López en lehendakari, pero también garantiza una enorme beligerancia por parte del sector nacionalista, que se considera vencedor de los comicios del pasado 1 de marzo y que discute la legitimidad del vuelco constitucionalista.

De ahí que, una vez asumida su salida de Ajuria Enea, los discípulos de Ibarretxe no hayan esperado siquiera a la primera semana de mayo, cuando previsiblemente se producirá el relevo en el poder, para empezar su labor de desgaste del futuro Ejecutivo.

Lo sorprendente es que las primeras críticas no provienen únicamente de la formación jeltzale, sino que el propio Gabinete autonómico se permite el lujo de acosar al socialista. Ayer, a través del Departamento de Educación, Universidad e Investigación en funciones, se expresó la «enorme preocupación» ante las medidas anunciadas por PP y PSE en materia educativa, que, a su entender, están «orientadas básicamente a anular todos los pasos dados esta legislatura hacia la captación bilingüe del alumnado vasco».

Según los empleados de Ibarretxe, el pacto sellado por López y Basagoiti supone «un retroceso y crea incertidumbre e inseguridad en el ámbito educativo», con medidas que «solo satisfacen al nacionalismo español».

Tan sonrojantes declaraciones merecieron la inmediata réplica del propio líder socialista, que manifestó su desagrado por tales intentos «de desprestigiar al futuro Gobierno vasco».

En un escrito publicado en su blog personal de internet, el secretario general del PSE se refirió también a una carta escrita por la viuda de Juan Carlos García Goena, asesinado por los GAL en 1987, difundida el miércoles por un diario vasco, en la que se acusa al futuro líder autonómico de «jalear al terrorismo de Estado a las puertas de la cárcel de Guadalajara», donde estuvieron encarcelados el ex ministro del Interior José Barrionuevo, y el ex secretario Estado para la Seguridad Rafael Vera.

Tras mostrar su «más profundo respeto» hacia Laura Martín, viuda de García Goena, Patxi López expresó «de antemano» su «más rotunda condena y rechazo a toda acción criminal cometida por cualquier banda terrorista, sea del signo que sea».

Además, precisó que «no es cierto» que acudiera a las puertas de la cárcel Guadalajara «para arropar a los antiguos cargos socialistas del Ministerio del Interior que ingresaron en esa prisión en 1998 por su relación con el secuestro de Segundo Marey».

Mientras tanto, el PP continúa a lo suyo, haciendo planes para sacar el mayor rédito posible de su condición de bisagra política y, por boca de su líder autonómico, Antonio Basagoiti, pronosticó que, «dentro de un tiempo», se podrá hablar de que la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Guecho «han cambiado de manos». Además, afirmó que el PNV tiene mucha «cara» al criticar a las formaciones de Ferraz y Génova por «hacer saltar por los aires» la proporcionalidad del Parlamento vasco, y subrayó que la formación nacionalista, durante sus 30 años en el Ejecutivo, se ha caracterizado por «el enchufismo».

Mariano Rajoy saca pecho en Vitoria

El presidente del PP, Mariano Rajoy, viajó ayer hasta el País Vasco para rentabilizar el triunfo político que supone el desalojo de los nacionalistas del Gobierno autonómico y, junto a la plana mayor de su partido en la región norteña, se mostró «orgulloso» del acuerdo alcanzado con los socialistas para propiciar un cambio de Ejecutivo y lograr «más democracia» para Euskadi.

Eso sí, el líder conservador advirtió a sus socios del PSE de que dicho cambio debe «traducirse en las iniciativas cotidianas que se adopten desde Ajuria Enea».

«Las circunstancias no han sido fáciles en los últimos tiempos para el Partido Popular vasco, pero todos sus integrantes han estado a la altura de las circunstancias, y hoy son una opción de renovación en la política regional y tienen un enorme futuro por delante», manifestó el jefe de la oposición.

Acto seguido, el líder de la formación de Génova destacó que en Euskadi va a producirse «un cambio y una alternancia necesarios y urgentes», después de «un proyecto agotado tras 30 años».

Rajoy defendió asimismo la «coherencia» con la que ha actuado su partido durante las negociaciones con el PSE. «No hemos engañado a nadie; todo el mundo sabía que el PP se presentaba a las elecciones para propiciar el vuelco», añadió.

En referencia a la más que dudosa compatibilidad del apoyo a los socialistas vascos con la labor de oposición en la Carrera de San Jerónimo, subrayó que «sabemos lo que hemos firmado y queremos cumplirlo, que nadie tenga dudas al respecto».

El líder de la oposición quiso recordar luego a «los compañeros que han perdido la vida como consecuencia de la barbarie terrorista» por estar «defendiendo unas ideas que ahora se han incorporado al documento que hemos firmado con el Partido Socialista».

Eso sí, «no se cambia de Gobierno para nada o para solo sustituir a las personas, se cambia porque así lo han querido los ciudadanos, para hacer otras políticas», señaló en un claro toque de atención a Patxi López.

Por último, Rajoy felicitó a su compañera de partido Arancha Quiroga, quien hoy será proclamada nueva presidenta de la Cámara autonómica. «Es la imagen del cambio», destacó, para a continuación subrayar que «el cambio es la esencia de la democracia y lo que aquí se está produciendo no es sino más democracia».