El bloqueo ruso seguirá complicando el mercado agroganadero para 2016

España no es el país más directamente afectado, pero sí sufrirá el problema de colocación de las exportaciones para mercados externos

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Los productores segovianos seguirán padeciendo los efectos del bloqueo ruso contra los productos occidentales. Esta circunstancia seguirá siendo una dificultad para los exportadores agroalimentarios. Además en 2016 Moscú ha extendido sus embargos a más alimentos.

Rusia prolongará hasta agosto de 2016 el veto que aplica a los envíos agroalimentarios de países occidentales, impuesto en agosto de 2014. El boicot, que afecta a la UE, EEUU o Noruega, se ha extendido a Islandia y a Ucrania. Aparte, desde el 1 de enero Moscú prohíbe importar frutas y verduras desde Turquía, en represalia por el derribo por la aviación turca de un bombardero ruso que cumplía misiones en Siria.

Según la Comisión Europea (CE) la continuidad de estas medidas complicará la situación a los exportadores a la hora de encontrar canales de venta. El embargo también repercute en los mercados de los productos pesqueros.

Un informe reciente de la CE señala que el veto ha impactado en el comercio de pescado y de marisco durante su primer año de vigencia.

El valor de las ventas de pescado y de marisco de la UE a Rusia se redujo un 63 % entre agosto de 2014 y julio de 2015, los doce primeros meses de aplicación, con lo que pasaron de 189,3 millones de euros a 69,5 millones de euros.

En el caso de la pesca y la acuicultura, el veto de Moscú concierne a las ventas de productos frescos, congelados y ahumados, pero no a las conservas, según el documento del Observatorio Europeo de los Mercados de la Pesca y de la Acuicultura de la CE. La falta de acceso al mercado ruso ha mermado considerablemente exportaciones pesqueras procedentes de los países de la UE, si bien España no figura entre los más perjudicados.

Los más afectados son el Reino Unido, Irlanda, Francia, Estonia, Finlandia, Lituania y Grecia; los principales envíos de pescado y marisco de la UE hacia ese destino eran espadín, salmón, caballa, arenque, trucha, lubina, dorada y ostras. El origen del veto ruso está en el conflicto entre ese país y Ucrania.

Moscú decidió tomar represalias contra los productos de las naciones que habían acordado sanciones contra Rusia por su actuación y su papel desestabilizador en el territorio ucraniano.

Desde el 1 de enero, Rusia y Ucrania han suspendido al unísono el acuerdo de libre comercio que les unía desde octubre de 2011, por lo que ambos países aumentarán los aranceles a partir del próximo año, medida que será acompañada de un embargo alimentario mutuo.