El Banco de España toma la decisión de intervenir Caja Castilla-La Mancha

El Banco de España acordó el sábado el relevo de los administradores de la entidad y su sustitución por Jorge Pérez Cerdá, Raúl Hernández y Carlos Miguel Hervás.

El Banco de España confirmó ayer su decisión de intervenir Caja Castilla-La Mancha (CCM) para solventar los problemas transitorios de liquidez que sufre la entidad castellano-manchega desde el pasado año. Esta intervención es puntual y con ella se garantiza el cien por cien del capital invertido por clientes y acreedores, ya que la solvencia de la Caja no está comprometida, al contar con un patrimonio neto positivo y suficiente.

En concreto, a juicio del organismo supervisor, CCM es una entidad solvente, pero sus perspectivas financieras aconsejaban buscar soluciones que garantizaran su futuro.

El fracaso de las negociaciones abiertas entre CCM y la malagueña Unicaja en torno a una posible fusión ha acelerado la actuación del Banco de España.

Esta intervención cuenta con un aval del Tesoro Público de hasta 9.000 millones de euros, aprobado en la tarde de ayer por el Consejo de Ministros en una reunión extraordinaria. Aval que no implica una aportación de capital por parte del Ejecutivo.

Una de las primeras consecuencias de esta intervención -la primera que ejecuta la entidad dirigida por Fernández Ordóñez en estos ya largos 20 meses de crisis económica- es la suspensión temporal de los consejeros de la Caja. En una reunión celebrada el pasado sábado en Madrid, la Comisión Ejecutiva del Banco de España acordó el relevo de los administradores de CCM y su sustitución por dos inspectores y un letrado de la institución: Jorge Pérez Cerdá, Raúl Hernández y Carlos Miguel Hervás.

Los tres administradores que el Banco de España ha designado para gestionar CCM podrán nombrar un nuevo equipo directivo, si lo consideran oportuno, así como conceder y revocar poderes con el objetivo de controlar la operativa diaria de la entidad.

Asimismo, deberán «diseñar las medidas necesarias para afrontar la situación en la que se encuentra la entidad y, en su caso, proponerlas a su asamblea general y al Banco de España». Para ejercer estas facultades, actuarán mancomunadamente uno de los administradores provisionales designados con cualquiera de los otros dos.

momento crítico. Éste es, sin lugar a dudas, el momento más crítico de la entidad regional en sus 17 años de historia, tras algo más de un año de rumores sobre su situación financiera, que han minado la confianza de los impositores en la Caja y ha traído consigo una masiva retirada de depósitos. Según CCOO, esta fuga de ahorradores se eleva a hasta los 2.000 millones. Una rumorología que llegó a motivar la caída de la calificación de CCM por Fitch, que pasó del BBB+ al BB+, el equivalente a los «bonos basura» y que resultó la puntilla final para confianza de la Caja.

Caja Castilla-La Mancha cerró 2008 con un beneficio de 92 millones, aunque el consolidado del Grupo, donde se incluye también a la Corporación Empresarial, se redujo hasta los 29,86 millones de euros, un 87% menos que al año anterior.

A pesar de la caída de su beneficio, la entidad continuó registrando un incremento en su actividad, ya que cerró 2008 con 18.689 millones de euros en préstamos, un 7,7% más, mientras que sus depósitos se elevaron hasta los 17.022 millones, un 6,16% más. En cuanto a los márgenes, el de interés alcanzó los 297 millones de euros, un 19% inferior al de 2007, mientras que el margen bruto se situó en 537 millones, un 84% más que hace un año, aunque los datos de comparación están sometidos a la nueva Circular Contable del Banco de España.

FuenteC.S.Rubio/Agencias 
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