La muestra presenta las obras de las mujeres vanguardistas en un recorrido cronológico.
La muestra presenta las obras de las mujeres vanguardistas en un recorrido cronológico. / E.P.
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El Museo Thyssen-Bornemisza exhibe en su sala 43 hasta el 16 de junio, ‘Pioneras. Mujeres de la vanguardia rusa’, en una muestra que “da un lugar en la memoria a estas artistas como protagonistas absolutas de los movimientos de vanguardia de Rusia del siglo XX”, según indicó en rueda de prensa el director artístico de la pinacoteca Guillermo Solana, quien ha tenido que “desalojar a los varones para poder singularizarlas en un espacio único”.

La exposición se compone de 12 obras del museo pertenecientes a Alexandra Exter, Olga Rózanova, Nadeshda Udaltsova, Liubov Popova, Varvara Stepanova, Sonia Delaunay y Natalia Goncharova, “todas ellas mujeres que jugaron un papel clave para el desarrollo de la vanguardia rusa, y salieron adelante por sus propios esfuerzos a pesar de haberse criado en un régimen que se aferraba a los valores preindustriales, muy aislado en el pasado”, tal y como agregó la comisaria de la muestra, Marta Ruiz del Árbol.

En este sentido, Solana explicó que la selección se debe a que estas mujeres “han sido pioneras en un país que era uno de los más atrasados económica y políticamente de Europa”. “La mayoría de los artistas pertenecían a la burguesía y ellas, en cambio, se ganan el mérito de estar entre las mejores”, dijo.

“Muchas veces se les ha querido asociar a la revolución bolchevique, pero es un mito, es falso, el nuevo régimen lo que hacía era someter los movimientos de vanguardia a la máquina de propaganda para luego disolverlas y muchos artistas terminaron incluso en el paredón de fusilamiento, estas mujeres son sinónimo de ímpetu y determinación frente a esta sociedad”, agregó Solana.

El riesgo

Al respecto, explicó que “el riesgo de la muestra es el confirmar el gueto a combatir y no hacer una muestra por el mero hecho de agrupar a las mujeres, sino reunirlas para ver cómo afrontan cuestiones de género desde el punto de vista femenino”. “Corríamos el riesgo de evidenciar la segregación, por ello las hemos singularizado y le hemos dado un lugar especial”, dijo sobre el diseño del espacio realizado por la diseñadora Sonia Sánchez, quien con polígonos irregulares ha dado lugar a frases y fotografías de las propias artistas.

“Las mujeres han sido tratadas como si fueran minoría y no lo son, las han ligado al colectivo y solo el varón pareciera que tiene derecho a la individualidad, por eso hemos movido a Mondrian y Kandinski para resaltar sus nombres”, manifestó el director.

Así, en la muestra se pueden ver estas obras en orden cronológico en un recorrido que empieza con ‘Naturaleza muerta’ de Alexandra Exter, llamada “la primera pionera”, sigue con ‘Hombre en la calle’ de Olga Rózanova, “la pionera poeta”, y así hasta llegar a piezas como ‘El bosque’ o ‘Pesca’ de la más moderna de las pioneras, Natalia Goncharova.

“No queríamos aislarlas en un lugar mayoritariamente masculino, su participación en la sala no es anecdótica ni marginal sino activa y relevante”, añadió también Ruiz del Árbol.

En la misma línea, la comisaria de la muestra destacó tres características fundamentales de la muestra: el interés por el color y las referencias de cubistas y futuristas de las artistas; la orientación hacia la abstracción, “que es característica de la vanguardia histórica general” y el interés por llevar el arte más allá del lienzo, pues estas mujeres diseñaban libros, tejidos, artescenografías teatrales y moda.