La candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el de Ciudadanos, Ignacio Aguado. / efe
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La candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el de Ciudadanos, Ignacio Aguado, apelaron ayer a “la responsabilidad” de Vox para apoyar su acuerdo de gobierno con 155 medidas de cara a una hipotética investidura. Los equipos negociadores de PP y Ciudadanos se reunieron ayer en la Asamblea de Madrid para sellar el acuerdo en el que no está incluido Vox, a pesar de que los votos de esta formación son imprescindibles para que salga adelante una investidura en el bloque de la derecha.

Ayuso instó a Vox a “recapacitar” y dar un sí a su investidura como presidenta regional para “dar paso a una nueva etapa en la región”. En su opinión, “ningún madrileño entendería” que tuvieran que repetirse las elecciones por el “empecinamiento” de Vox en bloquear la formación de gobierno.

Por su parte, Aguado advirtió de que “sería una gran irresponsabilidad” que las demás formaciones políticas, y en concreto Vox, “votaran en contra” de la formación de este Ejecutivo, ya que estimó que “lo mejor a día de hoy” para la región es “una coalición entre PP y Ciudadanos”.

Modificaciones

Además, subrayó que el documento firmado con el PP está “cerrado” y por ende no abierto a modificaciones introducidas por otros partidos y recalcó: “A lo único a lo que nos comprometemos es a los 155 puntos que hemos firmado”.

El pacto recoge una estructura de gobierno según la cual Ayuso sería la presidenta de la Comunidad de Madrid, Aguado el vicepresidente y habría trece consejerías, siete para el PP y seis para Ciudadanos. En el acuerdo hay propuestas que los tres partidos han compartido y que se han trasladado desde Vox, como más rebajas fiscales, la revisión de las subvenciones en la Comunidad, el compromiso con la austeridad, la libertad de elección y el respeto a la educación que los padres quieren para sus hijos en los colegios, detalló la candidata del PP.

El documento prevé “seguir avanzando y no retroceder en ningún tipo de derechos, tampoco para las personas LGTBI”, al tiempo que recoge “el respeto y el consenso con las familias y con el profesorado a la hora de hablar en algunas cuestiones que afectan a temas morales en clase”, según explicó Ayuso.