El PP en el Senado rechazará el jueves la nueva senda de déficit

Esta senda eleva al 1,8% el déficit del próximo año, cinco décimas por encima del actual

26
El presidente Pedro Sánchez durante la sesión de control al gobierno en el Senado el pasado 18 de septiembre.
El presidente Pedro Sánchez durante la sesión de control al gobierno en el Senado el pasado 18 de septiembre. / Efe
Publicidad

La mayoría absoluta del PP en el Senado rechazará previsiblemente el jueves en el Senado la senda de déficit del Gobierno, rechazada en julio por el Congreso pero aprobada por la misma Cámara el pasado jueves, y que contempla un déficit público del 1,8% para el próximo año, cinco décimas por encima del objetivo actual.

En concreto, el Pleno del Congreso votará el jueves a las 16:30 horas el acuerdo del Gobierno por el que se fijan los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para las administraciones públicas para el periodo 2019-2021 y el límite de gasto no financiero del Presupuestos para 2019, conocido como ‘techo de gasto’.

El Gobierno consiguió el pasado jueves en el Congreso el apoyo suficiente para sacar adelante al segundo intento la senda de déficit, con 176 votos a favor de PSOE, Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, PNV y Compromis, frente a 168 votos en contra de PP, Ciudadanos, Eh-Bildu, Foro Asturias y Coalición Canaria.

Esta misma senda, rechazada por la Cámara Alta en julio, eleva al 1,8% el déficit del próximo año, por lo que ofrece un margen presupuestario de 6.000 millones de euros, tras haber conseguido el Gobierno recuperar el bloque de los socios de la moción de censura.

La aprobación de los objetivos es la antesala de la aprobación del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2019, que el Gobierno prevé aprobar en Consejo de Ministros y remitir al Congreso el próximo mes de enero.

veto del senado

A pesar de la aprobación de la senda en el Congreso, el Gobierno precisa del respaldo del Senado, en donde con casi toda seguridad la mayoría absoluta del PP volverá a rechazar el jueves la senda, lo que obligará al Gobierno a aprobar los Presupuestos de 2019 a mediados de enero con la senda de estabilidad del Ejecutivo de Mariano Rajoy, que contempla un déficit del 1,3% para el próximo año. El PP cuenta con 130 de los 208 senadores que hay en total en la Cámara Alta.

La ley de Estabilidad Presupuestaria actual otorga la capacidad de veto a la senda a la Cámara Alta, motivo por el cual el Gobierno pactó modificar esta ley y el PSOE y varios grupos más registraron una ley para cambiarla Ley de Estabilidad.

Sin embargo, la mayoría en la Mesa del Congreso de PP y Ciudadanos hace que estas formaciones, contrarias a la modificación, tengan en su mano seguir prorrogando los plazos para presentar enmiendas. Tras superar dos debates en el Pleno, esta iniciativa se encuentra a la espera de recibir sus enmiendas al articulado.

Una vez que la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria viese la luz a lo largo de 2019, el Ejecutivo aprobaría su senda y fijaría el déficit en el 1,8%.

Por el momento, ante la falta de unas nuevas cuentas, deberá prorrogar antes del 1 de enero las de 2018, aprobadas por el Gobierno de Mariano Rajoy días antes de la moción de censura y que entraron en vigor ya con Pedro Sánchez en La Moncloa.

gesto independentista

En el segundo intento del jueves el Ejecutivo recuperó el apoyo de los socios de la moción de censura, como son Unidos Podemos, Compromis y los partidos independentistas ERC y PDeCAT, en un contexto de recuperación del diálogo con Cataluña con la reunión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Quim Torra, y la celebración del Consejo de Ministros el pasado viernes en Barcelona en medio de protestas.

Desde Unidos Podemos argumentaron que el cambio en su sentido de voto para la senda se debió al acuerdo presupuestario cerrado entre el Gobierno y Unidos Podemos, mientras que desde el bloque independentista advirtieron de que el ‘sí’ a la senda no da por sentado el apoyo a los Presupuestos de 2019.

De hecho, ERC avisó de que su respaldo a la senda era “quizás” su “último gesto”, al tiempo que desde el PDeCAT subrayaron que el apoyo a las nuevas cuentas precisa de una solución política a la situación política en Cataluña que no pasa por un nuevo Estatut.