El acusado de pertenecer a Daesh dice que nunca quiso viajar a Siria

El joven afirma que viajó a Turquía por tener problemas en casa y en clase • Varios compañeros de instituto mostraron su preocupación porque veía vídeos de atentados

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Karim I.S. se enfrenta a 48 años de cárcel por amenazas terroristas.
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Karim I.S., el joven juzgado ayer en la Audiencia Nacional por animar a atentar en España y para quien se piden 48 años de prisión por integración en organización terrorista y amenazas terroristas, declaró ante el tribunal que decidió viajar por Europa hasta Turquía en la Navidad de 2015 a 2016 porque tenía “problemas en casa y en clase”, pero afirmó que su intención nunca fue pasar a Siria para luchar.

“Yo dije que me iría a un país musulmán; a lo mejor me estaba refiriendo a Dubai, a algún país que tuviera fama de ser próspero, pero de ahí a decir que me iría a zona de guerra… Yo no recuerdo haber dicho eso nunca”, dijo el joven ante la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Según indicó, no dijo nada del viaje a su familia porque “fue una manera de escape porque estaba todos los días de discusiones en clase y en casa”, pero explicó que cuando iba a regresar llamó a casa, donde pensaban que le había pasado algo. Eso sí, quiso aclarar que no fue él quien pidió dinero a su familia, sino que fue su madre la que le dijo que se lo enviaría.

La fiscal preguntó al acusado sobre si tenía intención de pasar la frontera y llegar a Siria, a lo que el joven contestó que nunca lo pensó: “Yo a Siria no podría entrar porque al primero al que iban a meter un disparo iba a ser a mí”.

INSTITUTO

Una inspectora de la Policía Nacional que declaró como testigo en el juicio desmontó toda la versión del acusado, ya que contó cómo en el instituto al que asistía sus compañeros ya habían manifestado su preocupación por el comportamiento del joven.

Según relató, en el minuto de silencio en el instituto tras los atentados de París del 13 de noviembre de 2015 Karim I.S. se puso a gritar y a exclamar que “menuda hipocresía” y que “por qué no se hacían minutos de silencio por los niños de Siria”.

Según la inspectora, la dirección del instituto emitió un informe para entregar a la inspección de educación, ya que muchos compañeros habían puesto en conocimiento de los profesores que el acusado tenía “comportamientos extraños en clase”, ya que se ponía a “ver vídeos de atentados, audios en árabe” y “gritaba muchas veces que ya no aguantaba más”.

Después de los interrogatorios de la fiscal y la defensa de Karim I.S., tomó la palabra el presidente del tribunal, para preguntar a la inspectora directamente si según su criterio, el acusado había “pasado a la acción”.

La testigo explicó que el joven trató de hacerlo durante el viaje, en el que está convencida de que quería pasar a Siria para unirse a las filas del Estado Islámico, pero finalmente no pudo porque se quedó sin dinero y no tenía los “contactos adecuados”.

“Pero en su actividad en internet sí que había pasado a la acción. Se había ido instruyendo y pasó a difundir ese mensaje por las redes sociales. Yo creo que se consideraba un soldado del califato. No sólo hay yihad en el campo de batalla, también está la yihad en internet”, remarcó ante el tribunal.