Durán se aferra a su cargo

El líder de UDC descarta dimitir por el ‘caso Pallerols’ sobre la financiación irregular del partido, mientras la oposición exige una rectificación pública y la renuncia a la Presidencia

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Las aguas están revueltas en Cataluña. Y no solo por la contienda soberanista liderada por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, sino porque ha vuelto a la palestra, después de casi dos décadas, un caso de financiación irregular en el seno de UDC, la formación que preside Josep Antoni Durán i Lleida, cuya cabeza pidieron ayer desde la oposición después de que el partido aceptara el pasado martes devolver los 388.000 euros desviados de subvenciones públicas y, de este modo, evitar la celebración de un juicio y librar a los acusado de entrar en prisión.

Ante tal tesitura, el líder demócrata no abandonará el cargo, tal y como aseguró la portavoz de Unió, Marta Llorens, al negar que la formación hubiera incurrido en delito alguno. «UDC no ha sido condenada, no ha tenido financiación irregular, sino una responsabilidad civil, que significa que, sin tener conocimiento de los hechos, tuvieron una repercusión en el propio partido», aseguró.

Según manifestó Llorens, Durán dimitiría si fuera el responsable de la trama, pero insistió en que los condenados por el llamado caso Pallerols actuaron sin que Unió tuviera conocimiento, aunque tuvieran responsabilidades en el seno de la formación. Por ello, destacó que UDC expulsó al entonces secretario de Organización, Vicenç Gavaldà, y aceptó la dimisión del presidente del Consell Nacional Ignasi Farreres, por lo que remarcó que entre los imputados no hay ningún militante del partido.

Desde la oposición, tanto en Cataluña como en el resto de España, exigieron inmediatamente la renuncia del líder democristiano, al recordarle que él mismo prometió hacerlo hace 13 años si se demostraba cualquier tipo de irregularidad.

Así, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, criticó la «incoherencia y frivolidad» de Durán por mantenerse en el cargo, al tiempo que negó que el Ejecutivo central interviniera en el pacto acordado entre Unió y la Fiscalía para evitar penas de prisión.

También los socios de Gobierno en Cataluña, ERC, exigieron que el diputado sea «consecuente» y se marche. «La palabra es el principal patrimonio que tiene una persona y me gustaría que todos los líderes políticos no faltaran a ella», señaló Oriol Amorós.

Desde el PSC, Jaume Collboni se unió a esas peticiones, al considerar que las explicaciones de UDC son «una auténtica tomadura de pelo y una falta de respeto a los ciudadanos», al tiempo que reclamó una «rectificación pública» de la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, que en una entrevista reciente expresó su convencimiento de que su partido se había financiado «siempre de forma legal».

Mientras, ICV reclamó a Artur Mas que cese a Durán como presidente de las comisiones bilaterales, y la CUP censuró que Unió ha «utilizado excusas chapuceras que son un insulto a la sociedad».

Rosa Díez, de UPyD, instó a su compañero en el Congreso a ser «fiel a sus propias palabras».