Dueño de la finca donde cayó Julen dice que era imprevisible lo ocurrido

David Serrano declaró ayer como investigado por un delito de homicidio imprudente por la muerte del niño • El acusado no se imaginaba que una persona pudiese caber por el pozo

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El dueño de la parcela de la localidad malagueña de Totalán donde está el pozo en el cayó Julen, el niño de dos años que fue rescatado sin vida tras 13 días en dicha perforación, declaró ayer como investigado por un presunto delito de homicidio imprudente, y defendió su inocencia, insistiendo en que era imprevisible lo ocurrido.

La titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga tomó declaración durante algo menos de dos horas al dueño de dicha parcela, David Serrano, que contestó a las preguntas tanto de la Fiscalía como de la acusación particular —en representación de los padres del niño—, de sus abogados y de la propia jueza, según fuentes judiciales.

Asimismo, mantuvo, como dijo en la rueda de prensa, que tapó el agujero con dos bloques de hormigón y que avisó del peligro; así como que en todo momento “se puso en manos de un profesional para que le gestionara todo” lo relacionado con los trámites administrativos para realizar el pozo y sobre la licencia, según sus abogados del despacho Lawbird.

Esta es la primera declaración en este caso y se produce después de que el fiscal lo solicitara. El dueño de la finca llegó a la Ciudad de la Justicia de Málaga poco antes de las 11.00 horas, asegurando que iba a mantener lo manifestado hasta ahora y que se sentía “abatido”. Sus abogados dijeron que su cliente “ha sufrido mucho” con todo esto y “de alguna manera aún está conmocionado”.

Así, alegó la imprevisibilidad de lo sucedido, ya que, según su letrado, Antonio Flores, “él valora el peligro en el sentido de que puede causar una lesión y pone esos bloques; pero no puede pensar ni por un momento que puede caer una persona”. “Él ha dicho: ‘Yo cómo podía imaginarme que una persona podía entrar por ahí’, ni adulto ni niño ni animal ni nada”, manifestó el abogado.

Al respecto, señaló que expertos geólogos y la propia Guardia Civil decían “que el niño no podía haber caído ahí”. “Si ellos no lo creían, mi cliente no puede tener ese conocimiento”, señaló Flores, quien añadió que una cosa así “nunca ha pasado antes”.

trámites

Sobre la licencia de la perforación, antes de entrar en los juzgado los abogados señalaron que su cliente es una persona “completamente ignorante” en cuanto a los trámites para hacer el pozo y, por eso, “se encomendó a un profesional que le dijo que se encargaba de todo”.

Flores aseguró que su cliente estuvo al principio de la declaración “quizás un poco más nervioso, pero luego ha estado tranquilo”, de forma que “no ha dudado en ningún momento”. Indicaron que se le mostraron planos del lugar y que está de acuerdo con ellos “en la mayor parte”, ya que las primeras horas de rescate “hubo mucho movimiento”.

Los letrados indicaron que la próxima semana podrían pedir alguna diligencia en este procedimiento y añadieron que valoraron y “en el momento adecuado” pondrán en conocimiento de las autoridades comentarios “bastante irrespetuosos” contra su cliente “rayando el odio”.

cabeza de turco

Otro de los abogados defensores, Juan Martínez, incidió en que aquí “lo que hay es un investigado por un presunto delito, no un culpable, ni una cabeza de turco y menos aún un chivo expiatorio”. “No queremos que esto se convierta en una picadora contra mi cliente”, aseguró, pidiendo “comprensión y respeto para todos”.

Asimismo, los letrados indicaron que su cliente sigue contando con el apoyo de los padres —que están citados a declarar como testigos el lunes—, apuntando que “todos son familia”. Antes de la declaración, los abogados señalaron que en este caso habrá que determinar si hay culpa, pero sostienen que de haberla “no es de nuestro cliente”.