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Un tren de Cercanías Renfe chocó a las 15:37 horas contra la topera del final de la vía en la estación de Alcalá de Henares y dejó, al menos, dos heridos graves y otros 41 atendidos por contusiones o crisis de ansiedad, según fuentes de Cercanías y de Emergencias 112 Comunidad de Madrid.

Renfe abrió una investigación para determinar las causas del accidente, toda vez que el tren circulaba a “muy baja velocidad”.

El tren, de la línea C-7, realizaba el recorrido Atocha-Alcalá de Henares y estaba parando en Alcalá, estación fin de trayecto, “a muy baja velocidad, cuando colisionó contra la topera de la vía”, resaltaron las fuentes. En este sentido, aseguraron que “inmediatamente después” del accidente, Renfe Cercanías movilizó, de acuerdo con los protocolos para casos de accidentes, a los servicios sanitarios y de seguridad.

El conductor del tren dio negativo en los test de drogas y alcohol que se le practicaron tras el accidente, según señaló el alcalde de Alcalá de Henares, Javier Rodríguez Palacios, quien añadió que al entrar en la estación el vehículo, un articulado de dos plantas, y tratar de frenar sufrió un golpe contra la topera. Pese a circular a baja velocidad, al haber personas que viajaban de pie, la colisión les afectó y algunos cayeron por las escaleras. Además, puso en valor la “profesionalidad” de la Policía Nacional, la Policía Local, los bomberos de la Comunidad de Madrid y los efectivos de Protección Civil.

El servicio habitual de Cercanías en las líneas C-7 y C-2 (que comunican Atocha con Alcalá y Guadalajara) no se llegó a ver interrumpido, pero los trenes pasaron a circular por una sola vía.