Detienen a un ‘cracker’que se ‘coló’ en el PC de mil personas

Este caso es muy similar al de David Bisbal, que fue objeto de extorsión por parte de una fan, experta en Psicología, que fue capaz de interceptar mensajes íntimos y maquetas.

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La Guardia Civil y la Policía Nacional detuvieron ayer a un hombre de 41 años y vecino de Jerez de la Frontera (Cádiz) por introducirse en los ordenadores de más de 1.000 personas, entre ellos políticos, periodistas, escritores, médicos y abogados. La operación Yacimiento se desarrolló en la provincia de Huelva.

Según informó la Benemérita, el arrestado, J. M. N., es un importante cracker o ciberdelincuente al que se le han requisado numerosos cuadernos con anotaciones sobre sus víctimas, entre ellas cuentas de correo electrónico y contraseñas de tarjetas bancarias.

Las investigaciones se iniciaron a raíz de una denuncia presentada por el Ayuntamiento de Riotinto (Huelva) en la que se ponía en conocimiento que una persona podía haber vulnerado varios mails oficiales y particulares pertenecientes a la corporación.

Tras el análisis de los datos obtenidos, la Guardia Civil puso entonces en marcha un dispositivo para detectar los rastros electrónicos, lo que permitió realizar un seguimiento hasta los ordenadores pertenecientes a una universidad gaditana, donde los investigadores identificaron al sospechoso y procedieron a su detención.

El arrestado es experto en el manejo de tecnologías de comunicación avanzadas y estaba dotado de una gran preparación académica siendo licenciado en Ciencias de la Documentación y la Comunicación, Lingüística y diplomado en Biblioteconomía.

Según los agentes, este individuo fue capaz de vulnerar la seguridad de cientos de ordenadores conectados a la red, de los que sustraía las claves de acceso a los correos electrónicos y, posteriormente, los estructuraba para buscar la información personal sensible de las víctimas, a las que podría -en un futuro- chantajear.

Además, en ocasiones se hacía pasar por alguno de sus objetivos para lo que usaba sus propias cuentas de correo electrónico y, en algunos casos, llegó a pedir las bajas en su compañía eléctrica y telefónica.

Las técnicas utilizadas por el cracker, denominadas de ingeniería emocional, llegaron en algunos casos a requerir en las víctimas apoyo psicológico.

Este caso es muy similar al que le sucedió a David Bisbal, que fue objeto de extorsión durante tres meses por parte de una fan latinoamericana, titulada en Psicología que, basándose en los datos personales que el artista andaluz ofrecía en su página web, y tras muchos intentos, logró meterse en las cuentas de correo electrónico tras dar con las contraseñas de las mismas. De este modo, tuvo acceso a información íntima así como a maquetas del próximo disco.