Los investigadores estiman que el acusado obtenía el material intervenido a través de internet.
Los investigadores estiman que el acusado obtenía el material intervenido a través de internet. / E.P.
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La Guardia Civil de Burgos detuvo, en el marco de la Operación ‘Napalm’, a un hombre de 62 años, que vivía en la provincia de Palencia, como presunto autor de un delito relativo a la prostitución y a la explotación sexual y corrupción de menores (pornografía infantil).

El pasado mes de noviembre la Comandancia tuvo conocimiento, fruto de las medidas de prevención y detección de riesgos de los efectivos del Cuerpo, de la posible existencia de una determinada serie de ficheros informáticos relacionados con la explotación sexual infantil, informa a través de un comunicado remitido a los medios.

El Equipo de Investigación Tecnológica (Edite) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Burgos, se hacía cargo de las pesquisas, dada la gravedad de los hechos, y abría una investigación dirigida a la intervención de todos los archivos posibles para su retirada, identificación de su poseedor y en su caso detención y esclarecimiento del ilícito.

Base legal

Como resultado de estas investigaciones se practicó un registro bajo mandamiento judicial en una vivienda de la provincia de Palencia, en presencia del titular y principal sospechoso, que a la postre fue detenido. En el registro se verificó la existencia de imágenes de contenido explícitamente pornográfico y “extremadamente duras” de menores de corta edad.

En la vivienda se localizaron e intervinieron cuatro dispositivos de almacenamiento (HDD) que, una vez recibida la autorización por la Autoridad Judicial, están siendo analizados.

En cuanto al origen de los archivos, dada la cantidad que se baraja en posesión del detenido, es más que probable que procedan de descargas a través de internet, bien mediante programas ‘Peer to Peer’, o a través de foros privados o incluso de la denominada ‘Deep Web’.

La operación continúa abierta hasta analizar todo el material intervenido y averiguar, en su caso, las posibles conexiones con otros usuarios. “Nada hace indicar hasta el momento que la naturaleza de las víctimas se encuentre dentro de nuestras fronteras”, explicaron desde la Comandancia.

La Operación fue dirigida por el Juzgado de Instrucción de Carrión de los Condes, Palencia y coordinada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Burgos.

El Código Penal contempla como delito no solo la tenencia y distribución (adquirir o poseer), sino el mero acceso (la simple visualización) a imágenes o fotografías de pornografía infantil por medio de las tecnologías de la información y la comunicación. Las penas puden ir desde multa a prisión.

La protección de los colectivos más vulnerables debe afrontarse de manera integral, por ello la Guardia Civil trabaja de manera coordinada con el resto de instituciones públicas y privadas y con otros cuerpos policiales nacionales o internacionales en la asistencia y protección de mujeres, menores, personas mayores y víctimas.