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La Guardia Civil, en colaboración con el Servicio de Inteligencia Interior de Francia, detuvo ayer en Sallanches, en los Alpes franceses, al histórico dirigente de la banda terrorista ETA José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, tras 17 años en búsqueda.

Su detención se produjo en el aparcamiento del hospital de Sallanches, donde recibía tratamiento desde hace tiempo. Luego le examinó un médico y después fue trasladado a Bonneville para declarar ante el juez.

Josu Ternera, de 69 años, era el militante de ETA más buscado y se encontraba huido de la justicia pendiente de cumplir una condena de ocho años en Francia por pertenencia a banda terrorista. Sobré él pesaba una orden de detención dictada por Interpol.

Urrutikoetxea no vivía en Sallanches, sino en Saint Nicolas de Véroce, un pequeño pueblo que pertenece al municipio de Saint-Gervais-les-Bains, zona muy concurrida para la práctica de deportes de invierno que se encuentra a escasa distancia de las fronteras entre Francia, Suiza e Italia.

La detención ha tenido lugar en el marco de la operación ‘Infancia robada’, cuyo nombre remite a los niños asesinados en el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza —que también costó la vida a otras cinco personas—, por el que se le busca desde noviembre de 2002.

Reaparición

El Tribunal Supremo le citó a declarar por ordenar ese atentado en la capital aragonesa y entonces huyó. En ese momento era diputado de Euskal Herritarrok en el Parlamento vasco, donde llegó a ser miembro de la comisión de Derechos Humanos.

Desde la clandestinidad, participó en 2006 en las conversaciones llevadas a cabo con ETA por el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, mientras se libraba una guerra interna en la banda en la que se impuso el sector más duro de Francisco Javier López Peña, Thierry, y Mikel Garikoitz Aspiazu Urbina, Txeroki.

Josu Ternera “reapareció” con el anuncio del cese definitivo de la lucha armada en 2001. Siete años más tarde, el 3 de mayo de 2018, fue quien leyó el último comunicado de la banda, en el que declaraba su disolución.

Según fuentes judiciales francesas, Urrutikoetxea ya ha entrado en una prisión gala para cumplir la pena de ocho años que le fue impuesta el 1 de junio de 2017.

Causas en españa

La Audiencia Nacional pedirá su entrega para que sea juzgado en España por las cuatro causas que tiene pendientes, una por el atentado a la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, y otra dirigida contra él y otros cuatro exdirigentes de ETA por crímenes de lesa humanidad. También será reclamado por el asesinato del directivo de Michelin Luis María Hergueta Guinea en 1980 y por la financiación de ETA a través de las herriko tabernas.

Fuentes penitenciarias señalaron que Josu Ternera solo ha estado preso como preventivo entre el 5 de mayo de 1996 y el 14 de enero de 2000, periodo en el que entró en la cárcel de Meco (Madrid) y salió de la de Nanclares de Oca (Álava).

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Marimar Blanco, calificó su detención como paso “muy importante para la defensa de la dignidad” de todos los afectados.

Su homónima en la Asociación Víctimas del Terrorismo, Maite Araluce, dijo que muchas personas de este colectivo estarán ya más tranquilas, mientras que Dignidad y Justicia anunció que pedirá su inmediata extradición.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo espera que ahora sean detenidos “el resto de miembros de la banda terrorista que están huidos y que tienen causas pendientes con la justicia”.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, celebró la detención y ha reconocido la labor y la cooperación de la Guardia Civil y los servicios de investigación franceses.