Un agente observa la plantación incautada en Almería.
Un agente observa la plantación incautada en Almería. / europa press
Publicidad

La Policía Nacional desmanteló un cultivo con 770 plantas de marihuana de una vivienda ubicada en la calle Cáceres II de El Ejido (Almería) que se distribuía en dos habitaciones y en el zulo del sótano de la casa, lo que propició además la detención de dos varones y una mujer que se habían organizado como “una pequeña empresa”. Los agentes intervinieron las plantas, valoradas en más de 60.000 euros, así como 78 transformadores, 78 lámparas halógenas, 14 máquinas de aire acondicionado, cinco extractores de aire, siete ventiladores, 50 sacos de turba, una caja con fertilizantes y abonos, así como diversos utensilios para el cultivo.

Según detalló la Comisaría en una nota, los detenidos como presuntos autores de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico y de agua, habían realizado obras estructurales en el garaje de la vivienda para acoger parte de la plantación, “tapiándolo y recubriendo sus paredes con materiales aislantes”.

La investigación se inició por las quejas de los vecinos del inmueble, quienes se quejaron del fuerte olor que se desprendía a través de los patios interiores del edificio, así como la constante vibración de los compresores de las 14 máquinas de aire acondicionado que el cultivo necesitaba para prosperar, lo que además había generado desperfectos en la estructura del edificio.

La plantación contaba con un sofisticado sistema eléctrico y de regadío, y tenía una instalación perfectamente habilitada para el crecimiento de la marihuana enganchada ilegalmente a la red eléctrica y al suministro de agua, realizada de forma que no podía ser vista desde el exterior.

Gracias a las indagaciones desarrolladas, los investigadores lograron identificar a D.B.M, de 33 años de edad, considerado como “jefe” y responsable de la plantación, quién además figuraba como titular de un contrato de alquiler y luz sobre la vivienda en cuestión.
Según las pesquisas, habría puesto la infraestructura y la financiación necesaria para las obras de instalación realizadas en la vivienda, que se estima en unos 12.000 euros.

Único cultivo

“Esta inversión no se habría hecho con la idea de producir un único cultivo, sino que la producción de ‘cannabis sativa’ se convirtiese en el ‘modus viviendi’, y una vez hecho el primer desembolso, las siguientes cosechas ilícitas, hasta un máximo de cuatro al año, generasen los beneficios necesarios para recuperar lo invertido y empezar a lucrarse”, sostuvieron los investigadores.

Al intensificarse las vigilancias en torno al inmueble, fueron detenidos también F.C.M e I.V.P, varón y mujer respectivamente, ambos de 19 años de edad, quienes habrían operado como “empleados” y que fueron sorprendidos cuando sacaban de la vivienda plantas de marihuana y utillaje para el cultivo de las mismas. Dentro de la estructura piramidal con la que cuentan este tipo de empresas ilícitas, los detenidos eran las personas encargadas del cuidado y mantenimiento de la plantación ilegal, percibiendo una contraprestación económica por dicha relación laboral.

FuenteEuropa Press
Compartir