El jurado rechaza que el acusado actuara bajo los efectos del alcohol.
El jurado rechaza que el acusado actuara bajo los efectos del alcohol. / E.P.
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Un tribunal de jurado declaró por unanimidad culpable a Francisco Salvador S.G. de asesinar con ensañamiento y alevosía a Antonia G.A. —con la que tuvo una breve relación sentimental— después de agredirla sexualmente en la madrugada del 17 de enero de 2017 en la vivienda de la víctima de Huércal (Almería), por lo que podría ser condenado a prisión permanente revisable como han solicitado la Fiscalía de Almería y las acusaciones particulares.

En su veredicto, el jurado consideró probado que el acusado actuó de manera “sorpresiva” al penetrar de madrugada en la vivienda de la joven cuando estaba “durmiendo” para dirigirse a su dormitorio armado con un cuchillo, donde en primer lugar la agredió sexualmente y después acabó con su vida con un profundo corte en el cuello tras infligirle medio centenar de golpes y una veintena de cuchilladas. “Él mismo admitió que pudo haberlo hecho”, recordó el jurado.

El caso, que podría elevar a siete las condenas por prisión permanente revisable en España, fue calificado por el fiscal como uno de los “más salvajes” a los que se había enfrentado en los últimos diez años al inicio de la vista oral el pasado Día Internacional de la Mujer.

Así, los miembros del jurado rechazaron, a razón de los datos aportados por los testigos y los forenses, que el acusado no se encontrara bajo los efectos del alcohol en el momento de producirse los hechos, pese a que en su declaración el hombre alegó no recordar del crimen nada debido a una intoxicación etílica provocada por tomar unas seis horas antes del asesinato unas “13 o 14 cervezas” de una marca concreta que nombró así como “ocho o nueve vodkas”. “No hay informe sobre la intoxicación”, recalcó.

De igual modo, apuntaron que el acusado, que tuvo una relación de apenas un mes con la joven tras su ruptura el 25 de diciembre de 2016, careciera de algún tipo de “retraso mental” que modificara su capacidad de entendimiento ni sufriera enajenación mental transitoria dado el periodo de tiempo que transcurrió durante el ataque, de más de 30 minutos.

El condenado contaba antes del crimen con un amplio historial delictivo, de manera que en el momento de su detención tenía en vigor cuatro órdenes de alejamiento de cuatro parejas anteriores por malos tratos y ocho condenas, la mayoría ligadas a la violencia de género.

Además de estos antecedentes machistas, le consta una condena de un año de prisión por un delito de estafa y otro de falsedad documental para servirse de una cuenta corriente a nombre de su tía, de manera que tenía en vigor una requisitoria para su ingreso en prisión.

Ensañamiento

El jurado señaló así la “importante resistencia” que ofreció la víctima tras ser abordada en su habitación por el acusado, de 32 años, sin que haya quedado acreditado que se produjera una discusión previa entre ellos, en base a las declaraciones ofrecidas por la vecina de la víctima, quien narró escuchar “golpes” y los “lloros y sollozos” de la mujer hasta su fallecimiento, pero no una conversación.

Además de esto, Francisco Salvador S.G. fue detenido en las inmediaciones de la vivienda instantes después del crimen, tras haber salido por la parte trasera de la casa y haber ocultado entre unos matorrales el cuchillo roto, un jersey, el teléfono móvil de la víctima y su ropa interior. Fue entonces cuando manifestó a los agentes que “otra persona” había degollado a la mujer. También se halló parte de la funda de un preservativo que coincidía con otra mitad que el acusado llevaba en un bolsillo.

Igualmente, durante la investigación y el juicio también constataron el ensañamiento en el ataque, en el que además intervino un portarretratos de cerámica y una lámpara y en el que mutiló parte del cuerpo de la chica en la lengua y en su zona íntima.