Dalas Review atribuye la acusación de la menor a “una conspiración”

El popular ‘youtuber’ canario se enfrenta a una petición de pena de cinco años de prisión

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La víctima sostiene que contó lo sucedido al conocer que había más chicas “en la misma situación”.
La víctima sostiene que contó lo sucedido al conocer que había más chicas “en la misma situación”. / efe
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El ‘youtuber’ Dalas Review atribuyó ayer la acusación que ejerce una menor contra él por abuso sexual y ciberacoso sexual infantil a “una conspiración” de un grupo de fans que decían “burradas” para hundirle “ lo máximo posible”.

Daniel José S.L., de 25 años, se sienta en el banquillo de los acusados en la Audiencia Provincial de Madrid presuntamente por abusar de una menor, una fan suya de 13 años que conoció en el verano de 2015 a través de la red social Twitter. A su entrada a esta sede judicial, grabó con su móvil a los periodistas y cámaras que esperaban su llegada.

El popular ‘youtuber’ canario se enfrenta a una petición de pena de cinco años de prisión, once años de inhabilitación especial y nueve de alejamiento de la supuesta víctima.

No es la única fan que le ha denunciado. En el juicio, un agente de la Policía Nacional habló de más denuncias, una de ellas archivada y otra en instrucción. En este caso, la joven contó a sus padres los abusos que sufrió supuestamente después de conocer que había “más casos” de chicas en su misma situación.

En su declaración, el acusado explicó que conoció a la chica aquel verano e inició entonces una relación de amistad a través de las redes sociales. “Se estaba peleando con unos ‘hackers’ por Twitter y la seguí”, contó.

Según su relato, la menor le comentó que tenía 16 años, si bien algo después le dijo que tenía 14. Sobre la edad, negó que la niña le dijera realmente su edad y que él le manifestara que era “una tontería” dejar de hablar por esa cuestión.

temas personales

El ‘youtuber’ insistió al tribunal que nunca la propuso nada sexual y que hablaban de temas personales. “Me contaba sus dramas personales”, contó, reconociendo que le dijo que se acercara a una firma de libros, al igual que hacía con otros fans con los que hablaba por las redes sociales.

Sobre los hechos objetos de la acusación, negó que le realizara tocamientos en el madrileño Parque de El Retiro, algo de lo que dijo que era “imposible”. “Jamás”, subrayó, negando que tuviera lugar tal encuentro.

“Es imposible estar con alguien sin que me grabe. Soy muy cuidadoso. No se me hubiera ocurrido en la vida besarme en medio de un parque”, aseveró.

Además, contó que todo es consecuencia de un chat de chicas que decían “burradas” sobre él para hundirle. “Luego pasaron a hacerme un escrache público y hablar mal de mí en las redes. Las fans se pusieron de acuerdo para hundirme lo máximo posible y que la gente me odiara”, manifestó.

“Yo intenté ayudar a muchos fans. Pero lo dejé porque luego me hacían escrache público. Mucha gente por mi trabajo me pide ayuda”, manifestó.