Confirman la condena de nueve años contra La Manada por abuso sexual

El texto cuenta con un voto particular de dos magistrados que abogan por sentenciar a los procesados por agresión sexual • El abogado de la víctima recurrirá la sentencia

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Uno de los miembros de La Manada, Ángel Baza, tras firmar en los juzgados de Sevilla.
Uno de los miembros de La Manada, Ángel Baza, tras firmar en los juzgados de Sevilla. / efe
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El Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) confirmó la condena de 9 años de prisión, por un delito continuado de abuso sexual con prevalimiento, impuesta el pasado abril por la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra a los cinco miembros de La Manada, por los hechos ocurridos en los Sanfermines de 2016. La sentencia puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.

El pleno de la Sala de lo Civil y Penal del TSJN, integrado por los magistrados Joaquín Cristóbal Galve Sauras (presidente), Francisco Javier Fernández Urzainqui, Alfonso Otero Pedrouzo, Miguel Ángel Abárzuza Gil y José Antonio Álvarez Caperochipi (ponente), estima uno de los motivos de los recursos, en concreto respecto de la absolución de los inculpados del delito contra la intimidad, por la grabación parcial de los hechos.

Así, el TSJN ordena a la Sección Segunda de la Audiencia, que no entró a valorar este delito, que una vez sea firme la presente resolución dicte una nueva sentencia sobre el delito contra la intimidad imputado.

voto particular Según informó el TSJN, la sentencia de la Sala de lo Civil y Penal cuenta con un voto particular formulado por dos de los cinco magistrados, Joaquín Galve y Miguel Ángel Abárzuza, que estiman que habría que condenar a los cinco procesados por un delito continuado de agresión sexual, al apreciar la existencia de intimidación, a sendas penas de 14 años, 3 meses y un día.

Según estos magistrados, “no ha de obtenerse la conclusión de haber tenido lugar simplemente un supuesto de abuso de superioridad del que se han aprovechado y prevalido los acusados para la satisfacción de sus deseos, sino un acto de intimidación y coacción creado por todos ellos, tendiendo una encerrona a la víctima, teniendo en cuenta la prácticamente nula posibilidad de ésta de huir y/o escapar”.

A uno de los cinco acusados, Antonio Manuel Guerrero, le consideran, además, responsable de un delito de robo con intimidación, por el que deberían imponerle 2 años más de prisión en lugar de los 900 euros de multa fijados por la Audiencia, por un delito leve de hurto, por quitarle el móvil a la denunciante.

Según continuó señalando el Tribunal de Navarra, la Sala, por unanimidad, desestima el resto de los recursos planteados por los acusados y, en esencia, ratifica la decisión de la Audiencia Provincial de dar verosimilitud a la declaración de la denunciante, principal prueba de cargo.

sin consentimiento

En suma, el Tribunal Superior de Justicia mantiene que las relaciones sexuales enjuiciadas fueron llevadas a cabo por los procesados sin el libre consentimiento de la víctima, según explica el TSJN.

Por lo que se refiere a la calificación jurídica de los hechos juzgados, la Sala, por mayoría, desestima los recursos de las acusaciones. Así, confirma la calificación de dichas acciones como abuso sexual continuado, pues, de un lado, el relato de los hechos probados de la sentencia recurrida excluye expresamente la violencia, señala el Tribunal.

Asimismo, a juicio de la mayoría del Tribunal, es dudosa la concurrencia de la intimidación, necesaria para calificar aquellas acciones como agresión sexual o violación, puesto que los hechos probados de la sentencia de la Audiencia, a los que la Sala debe atenerse en estos recursos, no recogen la imprescindible acción intimidatoria o amenaza de los procesados, expresa o tácita. “Lo relevante es el contenido de la acción intimidatoria llevada a cabo por el sujeto activo, más que la reacción de la víctima frente a aquélla”, expresa la Sala.

Recurso

Miguel Ángel Morán, abogado de la víctima de La Manada, anunció que recurrirá al Tribunal Supremo la sentencia del TSJN. “Creemos que está claro que hay un ambiente intimidatorio suficiente para considerar que los hechos son una agresión sexual”, señaló Miguel Ángel Morán.

El letrado se mostró “satisfecho” con las fundamentaciones que realizan los dos magistrados que emitieron el voto particular, para mostrarse partidarios de declarar los hechos como una agresión sexual, si bien discrepó de la pena que plantean (14 años, tres meses y un día).

Además de su reclamación de que los hechos sean considerados una agresión sexual, el abogado pedirá en el Supremo que el hurto por el que se condena al guardia civil de La Manada (por el robo del móvil) sea considerado un robo con intimidación, porque se desarrolla “todo en el mismo contexto”.