Condenan a Torres Baena a 302 años de prisión por el ‘caso Kárate’

El juez considera probado que el imputado planteaba el sexo como método de «educación y mejora deportiva» para aproximarse a sus posteriores víctimas.

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El principal imputado por el caso Kárate, Fernando Torres Baena, fue ayer condenado a 302 años de prisión por corrupción de menores y abuso sexual. Además, la pareja del acusado, María José González, recibió una pena de 148 años, mientras que la monitora Ivonne González fue sancionada con 126 años, y Juan Luis Benítez fue absuelto.

El fallo de la sentencia de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Las Palmas ratificó a Torres Baena como responsable de 29 delitos continuados de abusos sexuales, por lo que le impuso un castigo de nueve años de cárcel por cada uno de ellos, lo que hace un total de 261 años, a los que se suman otros tres no continuados a la pena de prisión de cinco años por cada uno, lo que supone un total de 15 años.

En cuanto a las penas accesorias que se le imponen, se encuentran, entre otras, la inhabilitación especial para realizar actividades docentes o educativas durante el tiempo de la condena, así como la prohibición de comunicarse y aproximarse a las víctimas.

Además, deberá indemnizar en concepto de responsabilidad civil a los afectados con cantidades de 50.000 euros, 40.000 euros y 10.000 euros. Sin embargo, a Fernando Torres Baena se le absolvió del cargo de abuso sexual en concepto de cooperador necesario, así como por tenencia ilícita de armas.

orgías. Durante la lectura de un extracto de la sentencia por parte del magistrado Salvador Alba, éste calificó al empresario de «depredador sexual», que planteaba el sexo como método «de educación y mejora deportiva» a sus alumnos y, para aproximarse a ellos, «se valió» de su primera mujer y, más tarde, lo haría a través de María José González e Ivonne González, ambas también acusadas y condenadas.

En los hechos probados, señala que, a través de ellas, estableció una «auténtica red de captación de menores» dedicados al kárate, convirtiendo como «centro de operaciones» el gimnasio conocido como Torres Baena, en Las Palmas de Gran Canaria, junto al chalé de Playa de Vargas, en Agüimes (Gran Canaria). El magistrado añadió que fue en esta vivienda donde durante los últimos 15 años se desarrollaron «auténticas orgías sexuales».

Asimismo, González fue condenada a un total de 148 años de prisión, al considerarla responsable de 17 delitos continuados de abusos sexuales, con acceso carnal, así como a una pena de ocho años de cárcel por cada uno de ellos. Respecto a la responsabilidad civil, deberá indemnizar a las víctimas que se le relacionan con ella a 40.000 euros, 30.000 euros y 10.000 euros.

A la monitora Ivonne González se le impuso una pena de 126 años de cárcel y, dado que se encontraba en libertad, pero al superar la sanción los 100 años, se dictó prisión provisional para ella por «riesgo de fuga».