Los facultativos se excusaron asegurando que no podían abandonar el centro a pesar de la cercanía de la víctima.
Los facultativos se excusaron asegurando que no podían abandonar el centro a pesar de la cercanía de la víctima. / e.P.
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La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a una médico y un enfermero de un centro de salud en el municipio de Tres Cantos a seis meses de inhabilitación por omisión del deber de socorro. Su delito, no atender a un hombre que sufrió en 2015 una parada cardiorrespiratoria a menos de 100 metros del ambulatorio y falleció a causa del infarto.

Además, tanto la facultativa como el enfermero han sido condenados a multa de ocho meses con una cuota diaria de ocho euros e indemnizar a la familia con 100.000 euros. A su vez, el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) figura como responsable civil subsidiario.

Así lo recoge la sección número 15 de la Audiencia Provincial en una sentencia, tras la denuncia interpuesta por la familia, tramitada por los servicios jurídicos de la asociación ‘El Defensor del Paciente’.

Tras la fase de instrucción, se llegó a un acuerdo entre la acusación particular, el Ministerio Fiscal y la defensa de los acusados en el que se calificaban los hechos como un delito de omisión del deber de socorro, tipificado en el Código Penal.

El fallo judicial recoge que el fallecido se encontraba en el Frontón Municipal de Tres Cantos a escasos 100 metros del centro de salud cuando a las 18.10 horas del 12 de diciembre cayó desplomado al suelo y sufrió una herida abierta en la cabeza, quedando inconsciente.

Mientras, el hijo acudió al centro de salud reclamando asistencia médica urgente y detallaba los síntomas que presentaba su padre. “Los procesados, conscientes de la gravedad de la situación, se negaron reiteradamente a abandonar el centro de salud, primero a instancia del hijo y posteriormente a petición de la Policía Local, que se personó en el centro sobre las 18.30 horas”, recoge la sentencia.

Omisión de socorro

Una ambulancia del SUMMA 112 se personó finalmente a las 18.45 horas y comprobó que el fallecido se encontraba en situación de parada cardiorrespiratoria. Finalmente, la muerte del hombre se produjo sobre las 21.30 horas de ese mismo día.

La asociación ‘El Defensor del Paciente’ relata que el hijo acudió al Servicio de Urgencias de este centro de salud donde estaban la facultativa y el enfermero. Los dos rechazaron, pese a la insistencia del hijo del fallecido, salir de las instalaciones y alegaron que el paciente debía ser trasladado.

También relata este colectivo en un comunicado que la Policía Local les solicitó “encarecidamente” que acudiesen al lugar como recurso especializado más cercano, pero se negaron aduciendo no tener medios, por lo que se les brindó un vehículo policial para hacerlo, persistiendo en su actitud. También llegaron a sugerir que se realizara el traslado del paciente en vehículo radiopatrulla, mientras la Policía local les advirtió de las consecuencias que podía tener su actitud.

“Los acusados omitieron el deber de socorrer a una persona desamparada y en peligro manifiesto y grave, es decir, cuando necesitaba protección de forma patente y conocida, sin que existieran riesgos propios o de un tercero. Tenían conciencia del desamparo de la víctima y de la necesidad de auxilio, y tenían la posibilidad de actuar y no lo hicieron”, aseguró el abogado de la familia.

La presidenta de la asociación, Carmen Flores, advirtió de que “esta situación no es la primera vez que se repite”.

FuenteEUROPA PRESS
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