Casi 40.000 familias perdieron su vivienda por impago el año pasado

La banca aceptó 15.826 daciones en pago, de las que el 90 por ciento eran casas habituales adquiridas durante la ‘burbuja’ inmobiliaria, y desalojó a más de 2.400 personas hipotecadas

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Las estadística facilitada por el Banco de España sobre desahucios y daciones en pago de 2012 revelan la escalofriante cifra de que casi 40.000 familias tuvieron que entregar sus viviendas a las entidades que les prestaron el dinero para comprarlas. La banca aceptó 15.826 daciones en pago en 2012, de las que el 90 por ciento eran casas habituales. Esta vía para saldar la deuda del hipotecado fue la adoptada en el 40 por ciento del total de entregas de inmuebles a la entidad financiera durante el pasado año, que ascendieron a 39.167, el 0,5 por ciento de los créditos vivos registrados hasta el pasado mes de diciembre.

En paralelo, la banca registró 18.195 adjudicaciones por la vía judicial, el 46,5 por ciento del total, de las que 2.405 (2.968 si se incluyen segundas residencias y alquileres) estaban ocupadas cotidianamente y acabaron en un desalojo forzoso. En este caso, fue necesaria la intervención de la fuerza pública en 355 casos en inmuebles habituales y en 109 en otras viviendas.

Así lo precisa el organismo supervisor en una nueva estadística en la que ofrece datos desagregados de adquisiciones de pisos de personas físicas por parte de la banca como resultado de procesos de ejecución hipotecaria, y que el banco emisor prevé publicar con periodicidad semestral, ya que España está sumida desde hace casi cinco años en la crisis económica y la preocupación de los desahucios ha creado una alarma social considerable.

Para mejorar la información disponible, la institución no contempla en estos documentos otras fincas, como pudieran ser los garajes o los trasteros, y distingue entre viviendas habituales y otros tipos, como segundas residencias o alquileres.

Así, el sondeo señala que a diciembre de 2012 había 6,7 millones de hipotecas vivas (el 91 por ciento sobre primeras casas), con lo que las 39.167 viviendas adjudicadas supusieron el 0,57 por ciento del total. De éstas, el 83 por ciento eran residencias habituales. Teniendo en cuenta si la entrega fue voluntaria o forzosa, en 20,972 casos el deudor entregó su piso sin ser instado -el 87,3 por ciento eran primeras viviendas-, entre las que se incluyen las 15.826 daciones en pago.

En el capítulo de adjudicaciones forzosas, el Banco de España detalla que hasta 18.195, el 46,5 por ciento del total, fueron entregadas tras el requerimiento judicial. De estas casas, 11.760 inmuebles, el 77,8 por ciento eran residencias habituales. Ahora bien, la mayor parte, hasta 15.227 eran inmuebles vacíos y 2.968 finalizaron con la salida forzosa de sus ocupantes.

Cerca de 3.000 familias se encontraban en sus viviendas en el momento de ser desahuciadas. Al cerrarse 2012, el número de hipotecas en vigor ascendía a algo más de 6,7 millones, por lo que las entregas de viviendas supusieron un 0,58 por ciento (0,53 por ciento en el caso de las habituales). Algo más de 15.800 ejecuciones hipotecarias tuvieron lugar bajo la forma de dación en pago, una fórmula mediante la cual el deudor cancela la deuda que tiene con el banco entregándole la casa. Esta medida, aunque de carácter universal y retroactivo, es la reclamada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Ahora mismo, la medida queda a la voluntad del banco.

El objetivo es aliviar el drama que atraviesan las familias que son desahuciadas y que, pese a perder su piso, tienen que seguir pagando al banco, ya que el valor de la casa embargada ha caído frente al préstamo que en su día concedió la entidad financiera.

Por otro lado, el Banco de España destaca que el 85 por ciento de las hipotecas que dieron lugar a entregas judiciales de casas ocupadas en 2012 se originó en el año 2007 o antes, durante la burbuja inmobiliaria.