Pablo Casado junto a la candidata por Barcelona, Cayetana Ávarez de Toledo.
Pablo Casado junto a la candidata por Barcelona, Cayetana Ávarez de Toledo. / EFE
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El líder del PP, Pablo Casado, acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de preferir “las manos manchadas de sangre que las manos pintadas de blanco”, en referencia al apoyo que considera que ha buscado de EH Bildu para aprobar los últimos decretos del Gobierno.

En el acto de presentación del programa electoral del partido en Barcelona, reprochó a Sánchez que ha cruzado la “línea roja” de la democracia occidental al intentar “blanquear” a golpistas y proetarras, porque no solo los necesita, sino que “los promueve y ampara” para normalizarlos. “Los enemigos de España, el golpismo y el terrorismo, son los aliados de Sánchez”, afirmó.

Para Casado, Sánchez prefiere también “las manos pintadas de amarillo” de los independentistas que las “abiertas a todos los españoles” para perpetuarse en el poder y aseguró que es “un peligro público para España” y el presidente “más radical y más sectario” de la historia española.

“Está convalidando la violencia y la deslealtad como mérito político y requisito electoral”, afirmó el líder del PP, que recuperó su tono más duro de hace unos meses para volver a acusar al presidente de una “gran traición a España” con la intención de mantenerse en el poder.

El programa presentado por Casado se estructura en 10 bloques, según el “contrato” con la ciudadanía. Un texto con 500 medidas “para cambiar España” centradas en “crear empleo, garantizar las pensiones y defender la libertad”.

Entre las medidas destaca que exigirá para tomar posesión a los cargos electos, incluidos los parlamentarios, el acatamiento “correcto” de la Constitución, sin agregar a la fórmula habitual ningún añadido a modo de “mítines, soflamas o ultrajes” que sirva para “humillar” la Carta Magna.

Una medida dirigida, entre otros, a los diputados independentistas catalanes, los de Podemos, o los “batasunos”, según Casado, que suelen acatar la Constitución añadiendo a la fórmula “por imperativo legal”.

El PP recoge las propuestas que ha ido presentando su líder por toda España en los últimos meses, como una moratoria para paralizar nuevas competencias a las comunidades y una “evaluación” sobre el funcionamiento del Estado autonómico.

Incluso habilita que las comunidades que quieran devuelvan al Estado “el ejercicio de aquellas competencias que puedan ser administradas de manera más eficaz” desde el Gobierno. En este punto de fortalecimiento de la nación, uno de los ejes fundamentales del programa popular, el PP derogará la Ley de Memoria Histórica, al aprobar, tal y como ya había anunciado, una ley de Concordia que incluya a “todas las víctimas”.

Concentración

Además, reformará la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para garantizar la “prevalencia” de la Policía Nacional y la Guardia Civil frente a los cuerpos autonómicos y locales.

Durante la presentación de este programa, el líder popular dirigió sus críticas también a Ciudadanos y Vox, al que reprochó que tras las elecciones “echará la culpa a que votantes no hayan concentrado votos” en donde cree que debían, pese a que la única alternativa es el PP.

Casado avisó de que, si los resultados lo permiten, Cs pactará con Pedro Sánchez “por mucho que jure y perjure que no lo va a hacer”, por lo que a su juicio la única vía para conseguir un gobierno “de centroderecha” pasa por concentrar el voto en el PP.

“Lo que no unan los electores en torno al PP se quedará sin unir para satisfacción de Sánchez, Torra, Otegi y Puigdemont”, incidió Casado, que recalcó que “el patriotismo no tiene que estar reñido con las matemáticas”.

Casado cuestionó la negativa del candidato socialista a negociar un referéndum de autodeterminación, ya que “el único no es no de Sánchez es el no a debatir”, que atribuyó a “la cobardía del perdedor”, de quien no se atreve a defender sus posturas.