Camps afirma que quedan uno o dos «escaloncitos» para saber la verdad

El ‘president’ recibe el apoyo de su partido y el de otros dirigentes, como el convergente Artur Mas, para que no dimita mientras no se demuestre su culpabilidad.

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Respaldado por la dirección del PP y por sus últimos éxitos electorales, Francisco Camps confía en que, tras el temporal Gürtel, llegue la calma. El presidente de la Generalitat valenciana aseguró ayer que la verdad «está más cerca que nunca» y que aún «quedan uno o dos escaloncitos y entonces toda esta cuestión tan extraña, absurda y estrafalaria será pasado», en referencia a la supuesta trama de corrupción que le podría llevar al banquillo de los acusados.

Así de confiado se mostró tras conocer la decisión del magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Valencia que instruye el caso de considerar que el hecho de que al jefe del Govern y el resto de los imputados aceptaran trajes de Orange Market, filial levantina de las empresas de Francisco Correa, puede ser objeto de delito de cohecho. También ordenó continuar la causa por los trámites previstos para que sea juzgada por un jurado.

Durante una visita al municipio de Algemesí, Camps fue recibido con aplausos de los miembros del Ayuntamiento, alcaldes de la comarca y del presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, así como de numerosos ciudadanos de la localidad. Ante ellos, agradeció el «cariño y sentimiento de un pueblo que ha decidido en los últimos años darme el apoyo personal y al proyecto que represento de futuro en la Comunidad».

«La fuerza de la democracia es una corriente tan grande que se lleva por delante cualquier cuestión», añadió el president, que insistió en que «la fuerza de la ilusión es tan grande, es una montaña tan elevada, que hace posible que cualquier obstáculo parezca una cuestión pequeña y menor». Además, declaró que, cuando se inaugure el aparcamiento de Algemesí para el que se ha otorgado una subvención, «todo habrá pasado».

Para Camps, ser responsable de la Generalitat es «lo más grande del mundo» y siempre ha tenido claro que «luchar por mi tierra es lo más importante que puede hacer cualquier valenciano». Así, expuso que su cargo supone que «la mayoría de los votantes creen en el trabajo» que se hace desde el Gobierno regional, que «nuestro corazón está al servicio de un pueblo» y que «es el mejor camino para salir adelante».

Camps recibió el respaldo de su vicepresidente Juan Cotino -que lo definió como «un valenciano entregado y dispuesto»-, de la presidenta del PPC, Alicia Sánchez Camacho -a quien el líder popular le ha reiterado «que es inocente, que ha pagado todo lo que ha comprado y que lo puede demostrar»- y del presidente de CiU, Artur Mas, que no cree que deba dimitir, porque aún no ha sido declarado culpable.

Por su parte, el PSPV insistirá ante el TSJCV para que investigue otros delitos además del de cohecho, como malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, prevaricación y financiación irregular de partidos, que podrían derivarse de contratos realizados por el Consell con motivo de la visita del Papa y la Fórmula Uno.

El grupo socialista en Les Corts solicitó asimismo la reunión de la Diputación Permanente para que ésta convoque un pleno donde analizar las consecuencias que puede tener la decisión judicial, una petición que el portavoz del PP, Ricardo Costa -también imputado-, ve «sorprendente».