Blanco concede a Madrid todos los proyectos que había vetado Álvarez

El Ministerio de Fomento da vía libre a la Comunidad para que cierre la M-50 y anuncia que presentará con Aguirre el controvertido plan de cercanías para la primera quincena de mayo

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Una nueva etapa se abre en las relaciones entre el Ministerio de Fomento y la Comunidad de Madrid, o al menos eso es lo que se advierte en los acuerdos que alcanzaron ayer José Blanco y Esperanza Aguirre tras una reunión que rompe con cinco años de desencuentros entre la presidenta madrileña y la hasta ahora responsable del departamento de infraestructuras, Magdalena Álvarez. El Gobierno da luz verde al Ejecutivo regional para cerrar la M-50 y Blanco anunció también su compromiso para desbloquear el plan de ampliación de Cercanías, que incluirá la llegada del ferrocarril hasta Moncloa desde Majadahonda y la construcción de 115 kilómetros de nuevas líneas. Será presentado en la primera quincena de mayo. Además, aseguró que las obras del intercambiador de la Puerta del Sol estarán finalizadas en verano.

El nuevo titular de Fomento se comprometió a impulsar las infraestructuras que reclama la región y abogó por establecer una «estrecha relación» con la Comunidad de Madrid, basada en el «diálogo y la concertación institucional, fundamentales para poner en valor la capacidad inversora de España». Además, se mostró abierto a escuchar «sugerencias para ver los ingredientes que tenemos que poner para que la relación sea fructífera para los intereses de los madrileños».

En una rueda de prensa, que estuvo marcada por un tono distendido y en la que hubo cabida para las bromas, Blanco y Aguirre coincidieron en su «esperanza» para que estos encuentros sean «frecuentes», con el objetivo de «mejorar la calidad de vida de los madrileños».

La cita sirvió para que Gobierno y Comunidad alcanzaran varios acuerdos en materia de infraestructuras. Uno de los más perseguidos por el Gobierno autonómico, si no el más, es el desbloqueo del plan de Cercanías. El Ejecutivo de Fomento accedió a la petición de la presidenta de Madrid y anunció que presentarán conjuntamente en los 15 primeros días de mayo el nuevo plan, que contempla la construcción de 115 kilómetros de nuevas líneas y la modificación de estaciones y vías. Además, permitirá que el ferrocarril llegue desde Majadahonda a Moncloa a través de un soterramiento por debajo del Parque del Oeste. El plan contará con una inversión de 5.000 millones de euros. Blanco incidió en que «comprometerse con las Cercanías es hacerlo con los ciudadanos y refuerza la cohesión social, algo prioritario».

Además, Blanco expresó la disposición del Gobierno para que la Comunidad de Madrid disponga de las vías ya construidas de Renfe para permitir la llegada del metro a Torrejón de Ardoz y Majadahonda. Asimismo, subrayó que la conexión Chamartín-Barajas estará lista en 2010 y adelantó que impulsarán las obras del intercambiador de la Puerta del Sol para que estén acabadas en verano. De igual modo, la próxima semana Fomento adjudicará la primera fase de la ampliación de Atocha, con el objetivo de que el próximo año la alta velocidad una Valencia con la estación madrileña.

Aguirre insistió en que la Comunidad de Madrid no exige la transferencia de la gestión de las Cercanías, como hacen otras regiones, pero sí pidió que la planificación se realice de acuerdo con el Gobierno autonómico. Por el contrario, Blanco garantizó que cuando la Generalitat de Cataluña entre en la gestión del aeropuerto de El Prat, la Comunidad de Madrid también lo hará en Barajas.