Barajas cambiará sus protocolos de seguridad por el siniestro de Spanair

El director del aeropuerto reconoce que, a raíz de los fallos detectados tras el accidente del pasado agosto, se estudian reformas en el sistema de comunicaciones y la Sala de Crisis

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Han tenido que morir 154 personas para que los responsables del aeropuerto de Barajas tuvieran conciencia de las deficiencias en el modelo de actuación ante un siniestro aéreo. A raíz del accidente de Spanair del pasado 20 de agosto y de los fallos detectados en la coordinación de los equipos de rescate, el director del aeródromo capitalino, Miguel Ángel Oleaga, aseguró ayer ante el juez que investiga el caso que se cambiarán los protocolos de seguridad de las instalaciones madrileñas.

En su comparecencia, Oleaga sostuvo que todos los sistemas actuales son «mejorables». Por ello, adelantó que se están estudiando mejoras, aunque reconoció que todavía no se ha concretado ninguna de ellas. Lo que sí dejó claro es que el suceso del MD82 sirvió «para mejorar cuestiones de seguridad en el aeropuerto».

Como ejemplos sobre aspectos a reformar, este responsable de Barajas mencionó que se revisará la actual estructura de la Sala de Crisis del aeropuerto, a través de la cual se gestionó la coordinación de los equipos que participaron en el recate de las víctimas. En este sentido, admitió que se modificarán debido a los errores que hubo a la hora de afrontar la catástrofe del vuelo JK-5022. No obstante, a las preguntas sobre cuánto tardó el operativo de emergencias en activarse, uno de los temas más denunciados por los supervivientes, el dirigente respondió que «inmediatamente».

Pero estos no serán los únicos cambios. Oleaga también anunció una modificación del sistema de comunicaciones del principal aeródromo de España. En este sentido, apuntó que el objetivo es imitar el modelo de registro de llamadas que utiliza el Samur-Protección Civil del Ayuntamiento de Madrid.

Sobre la fiabilidad de Barajas también habló ayer el titular de Fomento, José Blanco, quien afirmó que «a veces, cuando se diseñan aeropuertos muy bonitos, se descuidan otros temas tan importantes como la seguridad y la funcionalidad de las propias instalaciones».

En este sentido, el ministro reconoció que, pese a que «desde el punto de vista arquitectónico sea una gran obra», la funcionalidad del aeródromo capitalino «deja mucho que desear, según los expertos». Por ello, sostuvo que Fomento tratará de «subsanar» éste y otros aspectos para mejorar los protocolos actuales. Y es que según el dirigente socialista, «la seguridad» de toda la red de aeropuertos es una apuesta de su Ministerio, y «una piedra angular» de la política de su departamento. En esta línea, anunció que, en su próxima comparecencia en el Congreso, detallará las reformas que se están estudiando a este respecto.

Por su parte, Andrés Ayala, portavoz del PP en la Comisión de Fomento del Parlamento, pidió que se analice «hasta las últimas consecuencias» el protocolo de emergencia de Barajas. Y es que para el popular ha quedado «patente» que no se actuó con la «rapidez necesaria», lo que hace pensar que «se podría haber evitado alguna de las muertes».