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El expresidente del Gobierno y del PP José María Aznar pidió el voto para el PP para que pueda “sumar e integrar” en el espacio de centro-derecha que ahora está fragmentando, en alusión a Vox y Ciudadanos. Además, recalcó que es necesario una gran mayoría que permita hacer “lo que España necesita” y responder al “desafío existencial” al que se enfrenta el país.

Así se pronunció Aznar en su regreso a una convención nacional del PP —se había ausentado de los dos últimos grandes cónclaves tras desvincularse su fundación FAES del PP de Mariano Rajoy a finales de 2016—, donde fue recibido con una gran ovación y el auditorio puesto en pie. Casado subió con él al escenario y ambos posaron juntos ante los medios de comunicación, una foto a la que se sumaron los candidatos del PP por Madrid, Isabel Díaz-Ayuso y José Luis Martínez-Almeida.

Garantía de cambio

En su discurso, que fue interrumpido constantemente por los aplausos de los asistentes, el expresidente del Gobierno instó al PP a “sumar e integrar” y a “abrir las puertas de la casa común”. En un claro mensaje contra la división del centro derecha, Aznar reclamó al PP de Casado que se esfuerce para sumar fuerzas porque “sólo juntos y muchos” podrán llevar a cabo sus políticas y proyectos frente al “desafío existencial” que atraviesa a su juicio el país, el desafío independentista.

“Los votos que España necesita para contraponer con éxito este desafío contra nuestra continuidad histórica y contra nuestro futuro son los votos que deben ir al PP y que desde ahora pido para el Partido Popular”, proclamó, para insistir en que el PP tiene “la responsabilidad de liderar y de convocar al cambio político frente a los que apuestan por el fracaso de España”.

En este sentido, Aznar subrayó que “solo un PP fuerte garantiza el cambio”. “No un cambio de tal vez sí o tal vez no. Ni uno que se confunda de objetivo”, enfatizó, para añadir que el PP sabe “qué es gobernar” y está “lejos de las modas políticas estridentes, del griterío de los alborotadores y de la arrogancia de los simplistas”.

Además, cargó duramente contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, quien, a su juicio, ha llevado a España a un punto “casi imposible de imaginar” pero “real”: “un Gobierno que hace depender los Presupuestos de un prófugo de la Justicia y de un preso preventivo por rebelión”.

Pluralidad

Es más, se preguntó cuánto tiempo tienen que “soportar que el separatismo utilice las instituciones de todos” y a que se “desarticule el golpe de Estado contra la Constitución y la democracia”. A su entender, lo que sucede “no es hacer política” ni dialogar, es “degradar la política” y un “insulto a los españoles y a la democracia, traicionando el compromiso más esencial de un gobernante”.

Por eso, el expresidente pidió los votos para el PP para sacar a Sánchez de la Moncloa. “Por las mismas razones por las que los socialistas destituyeron a su secretario general, hoy tiene que ser destituido”, clamó.

En la parte final de su discurso, ha dedicado grandes elogios a Pablo Casado, y que además “puede, quiere y sabe unir y sumar”.

De hecho, Aznar aseguró que “nada que no merezca la pena se ha hecho restando sino sumando” y añadió que el congreso extraordinario del PP del pasado mes de julio —en el que Casado se impuso a Soraya Sáenz de Santamaría— fue un “ejemplo de renovación, integración y suma”.