Artur Mas defiende ante el Rey un mejor reparto del objetivo del déficit

El ‘socio’ del líder de CiU, Oriol Junqueras, afirma que «esos encuentros no sirven para nada» y amenaza con dejar solo al dirigente si privatiza la Sanidad en la Comunidad.

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Encuentro protocolario y ordenado. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, se reunió ayer con el Rey en el Palacio de la Zarzuela, dentro de la tanda habitual de reuniones con los dirigentes electos de las comunidades, en una entrevista en la que el líder del Govern apareció sonriente y el Monarca solemne y ceremonial.

El convergente explicó ya por la tarde en Barcelona que ante Don Juan Carlos defendió la necesidad de redistribuir mejor los objetivos de déficit entre España y las autonomías para proteger el Estado del Bienestar. Además, desveló que sostuvo que «es fundamental y justo que se reparta este esfuerzo de forma más equilibrada y proporcional».

El president esgrimió en La Zarzuela una de sus principales reivindicaciones, que es la necesidad de que el Estado flexibilice el objetivo de déficit de las regiones para 2013 y acabe con el «importante desequilibrio» actual.

Mas trasladó al Soberano que, si se mantiene la política actual, los territorios pueden quedarse «sin aire suficiente para ofrecer una buena base a los ciudadanos desde el punto de vista del Estado del Bienestar», en el que englobó también las políticas culturales.

Además, el político catalán advirtió de que en un momento de dificultades para gestionar los recursos públicos no se puede cumplir bien esta función de dar consistencia plena al sistema común de convivencia si no se trabaja para salir de la crisis y resolver «las otras cosas» que afectan a Cataluña.

Después de apelar a la necesidad de diálogo y de entendimiento entre el Gobierno central y los regionales, remarcó también la importancia de mantener «firmeza en las convicciones y en los proyectos». «Ir a explicarnos es lo que deberemos hacer siempre. Será mejor o peor, pero hay que hacerlo».

Poco antes del regio encuentro, el político barcelonés, que cumplió 57 años, señaló que esta audiencia forma parte del «trabajo y del diálogo». Quizás había escuchado previamente las palabras del líder de ERC, Oriol Junqueras, que es quien le mantiene en el poder: «Los contactos que mantiene el Govern con las instituciones españolas no sirven para nada».

De todos modos, le habrá preocupado más la nueva amenaza lanzada desde Esquerra: no acepta en ningún caso que se privatice la gestión de los servicios sanitarios y exige cambios en los órganos de gobierno de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales.

Mientras, el Gabinete del líder de CiU persistía en su tono desafiante hacia el Ejecutivo central y dejaba claro que, «a pesar de las polémicas», la promoción exterior de Cataluña -las embajadas- se mantendrá, con lo que los 32,5 millones de euros que cuestan anualmente a las arcas públicas puede que se sigan manteniendo.