Arrimadas reclama al soberanismo que cierre el “chiringuito” en Waterloo

La líder de Cs en Cataluña rechaza que Puigdemont sea un interlocutor válido ya que está “fugado” y tacha de “falacia” que su residencia sea sede de la “república independiente”

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Arrimadas ofrece su discurso delante de la pancarta y frente a la residencia de Puigdemont en Bélgica.
Arrimadas ofrece su discurso delante de la pancarta y frente a la residencia de Puigdemont en Bélgica. / EFE
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La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, viajó ayer hasta las puertas de la residencia del expresidente de Cataluña Carles Puigdemont en Waterloo (Bélgica) para tachar de “falacia” que se identifique como la sede institucional de la “república independiente” de Cataluña, al tiempo que rechazó reunirse con él porque no considera que un “fugado” de la Justicia en España sea un interlocutor válido.

“Estamos representando a millones de catalanes y no vamos a permitir que el separatismo nos diga a qué rincones de Europa podemos venir y a qué rincones no. Esta casa en el imaginario separatista es la sede de una República independiente y eso es una falacia, es una mentira”, declaró Arrimadas ante la prensa convocada.

Así, denunció que la residencia de lujo de Puigdemont se esté pagando con “dinero público” y reclamó al independentismo que “cierre este chiringuito” y abra “con normalidad” el Parlament catalán.

Arrimadas llegó a Waterloo pasadas las 11.15 horas acompañada por su grupo parlamentario y, tras desplegar una pancarta de varios metros en la que se podía leer que “la república no existe”, hizo declaraciones a la prensa y a continuación se marchó a Bruselas, donde por la tarde participó en un acto de partido.

Durante su intervención, la puerta de entrada de la casa de Puigdemont, adornada con un lazo amarillo, se abrió sin que se pudiera identificar a la persona que estaba detrás y permaneció de este modo hasta que Arrimadas se marchó del lugar.

La líder de Ciudadanos en Cataluña descartó cualquier contacto con Puigdemont y reivindicó su interés por exponer sus argumentos en cualquier punto de Europa. Además, criticó al Gobierno por tratar con él y con el actual presidente de la Generalitat, Quim Torra, como si fueran líderes de un Estado independiente.

Puigdemont aprovecha para reivindicar

“Nosotros no hablamos con fugados de la Justicia, con quienes tienen que hablar los fugados es con los jueces”, zanjó Arrimadas, preguntada por la razón de desplazarse hasta allí para no verse con el expresidente.

“No hay un solo rincón de Europa donde el separatismo nos diga que no podemos ir, ni un solo palmo de Cataluña donde el separatismo nos diga que no podemos ir”, dijo, después de defender que asume la defensa de los catalanes “silenciados” que no está haciendo el Gobierno de Pedro Sánchez.

Aunque Puigdemont tampoco salió de su residencia al encuentro de Arrimadas, sí aprovechó el acto de Ciudadanos para adornar la fachada con varios carteles reclamando la “vuelta a casa de los exiliados” y la “libertad de los presos políticos”, además de para izar las banderas de Cataluña y de la UE, que no se exhiben habitualmente.

A la convocatoria de Cs también se acercaron una decena de curiosos, dos de ellos con banderas de España y una de la UE.