Arranca el juicio del fraile acusado por abuso sexual a menores

El religioso del Camino de Santiago se enfrenta a penas de hasta 17 años de cárcel

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El fraile de la localidad lucense de O Cebreiro, acusado de abusos sexuales y elaboración de material pornográfico, aseguró que desconocía que la joven con la que mantuvo relaciones sexuales era menor de edad y defendió que los hechos fueron consentidos.

La Audiencia Provincial de Lugo acogió ayer el arranque del juicio contra este fraile para el que la Fiscalía solicita 17 años de cárcel por supuestos abusos sexuales y elaboración de material pornográfico con la menor.

En concreto, este franciscano realizaba su labor pastoral en el santuario del Cebreiro —en el Camino de Santiago—, entre noviembre de 2014 y febrero de 2015, etapa en la que se produjeron los supuestos abusos. Al templo había llegado tres años y medio antes.

En la primera sesión del juicio, el acusado sostuvo que no cobraba un sueldo y que vivía sobriamente con una paga de “50 euros”, por lo que dependía de los “donativos” que le entregaban “amigos y familia” para sobrevivir. Además, explicó que no realizaba tareas pastorales, sino que estaba “detrás de un mostrador”.

relaciones consentidas

En su declaración, el religioso sostuvo que los supuestos abusos sexuales que se le atribuyen a una menor fueron relaciones consentidas y que “no” sabía que era menor ya que, según indicó, era “una persona independiente” que viajaba a Madrid o Barcelona. Además, argumentó que en el momento de los hechos padecía una “profunda depresión”, y perdió “el norte”.

Tras ello, sostuvo que fue la menor, que en aquel momento contaba con 16 años, la que “empezó” a acudir “sola” al santuario y señaló que, en una ocasión, ésta lo quiso acompañar a una casa propiedad de la familia que tenía en Trives.

En este municipio ourensano se habría producido el primer contacto carnal que, según defendió el acusado, no pasó “de tocarle la pierna”, acto que ella le objetó con un, “aquí no”.

En su intervención, el fraile consideró que la joven “sacaba el dinero de estar con otras personas” y reconoció que las primeras relaciones sexuales que mantuvo con la víctima, que padece una discapacidad psíquica, se produjeron en la “sacristía”.

También apuntó que ambos iniciaron una relación los “fines de semana” aunque “no todos”. De este modo, además de tener contacto sexual con la menor en la sacristía del Santuario del Cebreiro, los tuvo también en Trives.

abusos a otro menor

En la vista, que lleva la sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo, negó que abusara de otro menor, con sus capacidades psíquicas mermadas, al que habría propuesto un juego a “tres”, en Trives. Al respecto, aseguró que fue precisamente el menor el que había intentado “acosar” a la pequeña.

Antes de entrar en la sala, la abogada del acusado, Ana Burgo, avanzó que pedirá la libre absolución de su defendido al entender que su cliente es “completamente inocente”. El proceso no cuenta con acusación particular.

En sus conclusiones provisionales, el Ministerio público mantiene su petición de diez años de cárcel por un delito continuado de abusos sexuales con prevalimiento y acceso carnal. Además, le imputa otro delito de abuso sexual, por el que solicita dos años de prisión, y uno de elaboración de material pornográfico, para el que requieren cinco años de cárcel.