Ángel Hernández pudo dormir en su casa tras quedar en libertad y prestar declaración por ayudar a morir a su esposa.
Ángel Hernández pudo dormir en su casa tras quedar en libertad y prestar declaración por ayudar a morir a su esposa. / EFE
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Ángel Hernández Pardo, el hombre que ayudó a su mujer María José Carrasco a morir, diagnosticada desde hace 30 años de esclerosis múltiple y que llevaba años siendo totalmente dependiente, aseguró estar “muy afectado” pero, a la vez, “satisfecho” porque ella ya ha dejado de sufrir.

Un día después de haber sido puesto en libertad, tras ser detenido por ayudar a su mujer a que se tomara pentobarbital sódico, Hernández Pardo reconoció que fue una situación “muy peliaguda” pero que lo hizo porque su mujer llevaba “muchísimo tiempo” pidiéndoselo.

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Ángel Hernández

“Estaba muy agotada, sufriendo muchísimo, las pautas de morfina ya no le servían y por eso decidimos ya hacerlo. Podía haber sido un día antes o un día después, pero yo también estaba ya muy dolorido porque era una situación realmente muy peliaguda el tener que llevar a cabo el hecho de ser yo el que hiciera que mi mujer dejara de sufrir”, narró.

Normativa

No obstante, antes de ayudarla, ambos quisieron dejar constancia de que lo hacía por petición expresa de ella, quien era secretaria judicial y sabía lo que le podía ocurrir. “Ella tenía pánico por lo que me pudiera pasar”, dijo, para explicar que si grabó todo fue para que se viera el sufrimiento de ella y para que se viera la necesidad de regular la eutanasia.

Su abogada, Olatz Alberdi, espera que pueda “rebajar la pena” para que “no entre en prisión”. Así, la letrada informó que su cliente “está en libertad con cargos, imputado por de un delito de auxilio al suicidio”. “Su situación ahora es estar a disposición del juzgado cuando lo requiera hasta llegar a juicio”, aclaró.

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“Puede tener prisión de seis a diez años, es lo que establece el auxilio del suicidio, pero en los casos en los que la víctima tiene graves sufrimientos y la enfermedad es terminal, la pena se puede reducir en uno o dos grados, por lo que nos iríamos a tres años”, señaló. Al tiempo, explicó que “también se puede aplicar la eximente de confesión y de parentesco, lo que bajaría por debajo de los dos años la pena de prisión y, sin antecedentes, Ángel no entraría en la cárcel”.

Además, el vídeo que grabó en el que aparece ayudando a su esposa a morir “es una prueba para que la pena sea reducida”.