Al Qaeda liberará a los cooperantes antes de que termine esta semana

La rama magrebí de la organización de Bin Laden ya tiene en su poder los cinco millones de euros que reclamaba a cambio de la vida de Alicia Gámez, Roque Pasqual y Albert Villalta

La liberación el martes del francés Pierre Camatte, secuestrado por la misma facción de Al Qaeda que mantiene retenidos a Alicia Gámez, Roque Pascual y Albert Vilalta, sirvió ayer al Gobierno como sólido pretexto para cambiar su actitud de mutismo respecto a la situación de los tres cooperantes y, por boca tanto de la ministra de Defensa, Carme Chacón, como de sus compañeros de Interior y Exteriores, Alfredo Pérez Rubalcaba y Miguel Ángel Moratinos, el Ejecutivo comenzó a pronunciar declaraciones que dejan entrever que los tres catalanes podrían regresar a España en las próximas horas.

Tan esperado desenlace será posible gracias al pago de cinco millones de euros, presuntamente provenientes de los fondos reservados, que estarían en poder de los terroristas islámicos desde hace varios días y que convierten la liberación en cuestión de tiempo.

De hecho, diversas fuentes diplomáticas y del CNI pronosticaban ayer que la buena noticia podría producirse en cualquier momento entre hoy mismo y el próximo domingo. Tan optimista apreciación no hizo sino respaldar el comentario de un alto cargo de Interior que el pasado día 17 adelantó que el final del cautiverio llegaría «en cualquier momento» una vez que el dinero estaba ya en poder de los criminales.

Más allá de la satisfacción lógica por el que se antoja feliz desenlace, lo cierto es que la resolución de la crisis suscita no pocos reparos, habida cuenta de que, en definitiva, la liberación supondrá ceder en todo a las exigencias de los pupilos de Bin Laden, que, con razón, se verán alentados para llevar a cabo nuevos secuestros.

Además de la sustanciosa cantidad que han logrado del Estado español, los terroristas también han conseguido que Francia se asrrodille, hasta el punto de que la puesta en libertad de Camatte solo ha sido posible tras la liberación de cuatro islamistas por parte de Mali, que ha urdido una increíble ficción judicial para barnizar de legalidad lo que constituye una claudicación en toda regla a las exigencias de los asesinos.

Sin entrar en tan escabrosos matices, los socialistas se limitaron ayer a exhibir sus mejores sonrisas para, como fue el caso de Rubalcaba, mostrar su confianza en que, mucho más pronto que tarde, habrá «buenas noticias» sobre los tres cooperantes, cautivos desde el 29 de noviembre.

Muy similares fueron las palabras de Carme Chacón, quien insistió en que el Gobierno continúa haciendo «todos los esfuerzos y todas las acciones y negociaciones necesarias» para que, «cuanto antes», los catalanes puedan volver a sus casas «sanos y salvos».

Algo más reservado, aunque no menos sonriente, se mostró el jefe de la diplomacia, Miguel Ángel Moratinos, al reclamar «prudencia» sobre el desenlace del secuestro, pese a la «buena noticia» que sin duda supone a su juicio la liberación de Camatte.

FuenteEFE 
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