El presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante la reunión semanal de su gabinete.
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante la reunión semanal de su gabinete. / EFE
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El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) decidió ayer a trámite la querella de la Fiscalía contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, por presunta desobediencia por no acatar la orden de la Junta Electoral Central (JEC) de retirar los lazos amarillos y las ‘esteladas’ de los edificios públicos.

En un auto, la Sala de lo Civil y Penal declara su competencia para conocer de la querella presentada por la Fiscalía Superior de Cataluña el 27 de marzo y designa instructor del procedimiento al magistrado Carlos Ramos.

El tribunal recuerda que, en su querella, el fiscal superior de Cataluña, Francisco Bañeres, acusó a Torra de un presunto “delito de desobediencia a resoluciones judiciales o a decisiones u órdenes de la ‘autoridad superior’, cometido por una autoridad o funcionario público”.

Y que señaló que el presidente incumplió “consciente, abierta y reiteradamente lo decidido por la Junta Electoral Central (JEC)” en dos acuerdos del 11 y el 18 de marzo en los que ordenaba la retirada de banderas no oficiales y símbolos partidistas en cualquier edificio público de la Generalitat.

“Vivir sin miedo”

La querella también indicaba que la JEC dictó un nuevo Acuerdo el 21 de marzo de 2019 en el que, después de constatar el “flagrante incumplimiento” de las órdenes, decidió ordenar al conseller de Interior, Miquel Buch, que ordenara a los Mossos d’Esquadra retirar los símbolos.

Además, la JEC envió documentación a la Fiscalía General del Estado —información adjuntada a la querella contra Torra—con informes de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional y comunicaciones de la Delegación del Gobierno en los que se detallaban los edificios que mantuvieron los símbolos hasta el 21 de marzo.

Por su parte, el presidente de la Generalitat defendió la “libertad de expresión” tras conocer la decisión del TSJC. En un apunte en su cuenta de Twitter, compartió una imagen suya firmando la notificación de la querella.

Y junto a ella manifestó: “Acabo de firmar la notificación de la querella por desobediencia. Ante un Estado autoritario, hemos decidido vivir sin miedo. Con la libertad de expresión, hasta las últimas consecuencias”.

De otro lado, el portavoz adjunto de JxCat en el Parlament, Eduard Pujol, expresó su solidaridad con el presidente catalán tras la decisión del tribunal de admitir la querella contra él.

En rueda de prensa desde el Parlament, Pujol lamentó que esta decisión de la justicia es síntoma de que “la represión continua sin freno”. En esa misma línea, el diputado autonómico defendió que los lazos amarillos no representan un símbolo partidista, sino un símbolo a modo de denuncia por la situación de los presos soberanistas.

Así, llamó a “mantener el pulso contra los que quieren recortar las libertades” de Cataluña, y defendió que Torra no ordenara la retirada de lazos amarillos —pese a la petición de la Junta Electoral Central— por considerar que fue una defensa de la libertad de expresión.