El abogado de Juana Rivas renuncia a su defensa y trastorna el proceso

Juan de Dios Ramírez abandona la sala pese a la prohibición del juez, lo que obliga a retrasar la vista para finales de julio • La madre de Maracena niega que este hecho sea una estrategia

El juicio previsto ayer en el Juzgado de lo Penal 1 de Granada contra Juana Rivas por haber estado un mes en paradero desconocido incumpliendo la orden judicial que le obligaba a entregar a sus hijos al padre, al que acusa de malos tratos, ha sido aplazado hasta el 18 de julio. Algo que ocurrió, después de que su abogado renunciara a su defensa y abandonase la sala, pese a la prohibición expresa del magistrado, que calificó de “esperpento” lo ocurrido.

El abogado, Juan de Dios Ramírez, abandonó el estrado, dejando sola a Juana Rivas en el banquillo de los acusados, después de que el juez no hubiera aceptado su petición de suspender la vista y pese a ser advertido de que se deducirá testimonio de su actitud a la Fiscalía, el Juzgado de Guardia y el Colegio de Abogados de Sevilla.

“Le agradezco que se haya ido, lo ha hecho para respetar mi decisión” dijo Juana a los medios a su salida del Juzgado, incidiendo en que todo esto no es ninguna “estrategia”. Alegó así que ella se ha preparado el caso con el otro letrado del caso, José Estanislao López, y su deseo es que él la represente, aunque ahora está de baja por un problema en una pierna que le impide acudir al juicio.

No obstante, lamentó que “no quieran esperar” a que su abogado esté bien de salud y pueda desplazarse a Granada. “No soy ninguna delincuente, todos los sabéis, estoy defendiendo a mis niños y lo voy a seguir haciendo, aquí, en Italia y donde haga falta”, clamó la madre de Maracena, que se enfrenta a una petición fiscal de cinco años de cárcel por dos presuntos delitos de sustracción de menores.

El Ministerio Público también pide que sea inhabilitada durante seis años para ejercer el derecho de patria potestad sobre los niños, de once y tres años, que en la actualidad viven en Italia con el padre, el italiano Francesco Arcuri.

Juana Rivas llegó al edificio judicial acompañada por el abogado Juan de Dios Ramírez, su hermana y, entre otros, la asesora jurídica del Centro de la Mujer de Maracena, Francisca Granados, que estuvo investigada en la causa.
Rodeada de una nube de periodistas se mostró confiada en que la Justicia se pondrá de su parte y que seguirá “luchando”. “Claro que soy inocente y se va a demostrar muy pronto”, agregó.

Al inicio de la vista, el letrado Juan de Dios Ramírez volvió a pedir la suspensión del juicio alegando que se ha desvinculado en los últimos tiempos de la defensa de la madre de Maracena, de modo que no ha tenido tiempo para prepararse este juicio y ofrecerle una “defensa justa”; además de que Juana Rivas desea que sea José Estanislao quien la represente por tener depositada su “confianza plena en él”.

Informe ratificado

El juez denegó la suspensión al entender, entre otros extremos, que si el letrado Juan de Dios Ramírez ha suscrito el escrito de defensa es porque ha ultimado todos los trámites del procedimiento penal, por lo que de aceptar la suspensión “tendría que sancionarle” porque “qué clase de profesional sería usted”, le advirtió.

La Fiscalía ratificó el informe remitido el miércoles al juez en el que se oponía a la suspensión, alegando que ambos letrados fueron “indistintamente” designados para la defensa. Y toda vez que hasta ese momento no constaba resolución alguna por la que se tenga por expresamente apartado del procedimiento” a Juan de Dios Ramírez, lo que fue apoyado por la acusación particular ejercida por la expareja de Juana Rivas.

Finalmente, el abogado renunció a defenderla y se marchó, por lo que el juez otorgó a Juana Rivas tres días de plazo para que elija otro abogado o se le designará uno de oficio, de modo que la vista pueda celebrarse el 18 de julio a las 9.30 horas.

FuenteEUROPA PRESS
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