¡A radicalizarse tocan!

El líder del PNV, Íñigo Urkullu, acerca posturas con la izquierda ‘abertzale’ en el primer Aberri Eguna tras el anuncio de ETA de dejar las armas. Exije a Rajoy que deje «el rellano».

Tal y como se temían desde Moncloa, el PNV se echó al monte ayer y presentó su discurso más independentista en la celebración del Aberri Eguna o Día de la patria vasca. El presidente del Euzkadi Buru Batzar (EBB) del PNV, Íñigo Urkullu, pidió en su discurso al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que «se mueva» para lograr la paz y la normalización, y no la «paralice», porque «es posible» el acercamiento de presos, la participación política «plena», en referencia a la izquierda abertzale, así como el diálogo resolutivo. Además, se propuso como meta «recuperar un Ejecutivo vasco comprometido con Euskadi», y liderado por un lehendakari que no busque solo «el aplauso de España». Parece que la campaña electoral para las regionales de 2013 ha comenzado.

Así, el dirigente jeltzale afirmó que el País Vasco es ahora «dueño de su propio futuro» y defendió «la construcción de la nación, día a día» que ha hecho su partido. En este sentido, mostró su compromiso por lograr «una Euskadi en plena igualdad con el resto de las naciones europeas».

En el 75 aniversario de los bombardeos «indiscriminados» a la población en la Guerra Civil por «los fascistas», y cuando falta poco para que se celebre el medio año desde que ETA anunciara el cese definitivo de su actividad armada, Urkullu señaló que ahora se vive esta jornada «de un nuevo tiempo», del «fracaso estrepitoso de la estrategia político-militar». «No olvidamos a quienes, en nombre de nuestra patria, han practicado la violencia asesina e inhumana. La de la dictadura y la de la banda envilecieron las causas nacionales que decían defender», añadió contundente.

A su juicio, «abrir el nuevo tiempo, supone cerrar el viejo», y apostó por «la paz definitiva y la concordia». «Queremos avanzar, si es posible todos juntos».

Tras señalar que su formación «comparte la prudencia y la paciencia, pero para actuar no para paralizar», indicó Urkullu que las normas jurídicas vigentes «ofrecen margen para la acción, el acercamiento de presos es posible, la participación política plena es posible, el diálogo resolutivo ante la evidencia del cese definitivo del fin de la violencia es posible». «Señor Rajoy, usted es presidente, y ahora toca subir las escaleras, no esperar en el rellano. Suba».

Quizás con el mismo espíritu mitinero, el portavoz del PSE-EE, José Antonio Pastor, expresó su «alegría» porque Urkullu se sume a la reclamación del lehendakari a Rajoy para que flexibilice la política penitenciaria. Además, destacó «la pugna» existente entre la formación jeltzale y la izquierda abertzale en la celebración del Aberri Eguna, al tiempo que consideró «una salida de tono» que el jefe del PNV pida a López que participe en «el akelarre nacionalista». Mientras, el presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, pidió un Gobierno de concentración y que se rompa con el PP. Desde Génova, Carlos Floriano, vicesecretario de Organización, indicó: «La mayoría de los votantes socialistas no entiende lo que hace López».

FuenteSpc Bilbao
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