Una nueva protesta en Ferguson acaba con más de cien detenidos

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Más de cien personas fueron detenidas durante la segunda jornada de protestas que vivió Ferguson (Misuri) con motivo del primer aniversario de la muerte del joven negro Michael Brown, abatido hace un año por un policía blanco cuando iba desarmado.

Tras los violentos disturbios del domingo por la noche, y en previsión de una jornada similar, el condado de Saint Louis declaró ayer el estado de emergencia. “A la luz de la violencia de la última noche en Ferguson y su potencial para causar daños a personas y propiedades, he decidido usar mi autoridad para declarar el estado de emergencia con efecto inmediato”, dijo el jefe del condado de Saint Louis, Steve Stenger.

Stenger aclaró entonces que “los actos de violencia no serán tolerados en una comunidad que ha trabajado incansablemente durante el último año para reconstruirse”. “Lo invertido en Ferguson no será destruido por unos pocos que quieren violar los derechos de los demás”, sentenció.

El encargado de gestionar la “operación de emergencia” en Ferguson es el jefe de la Policía de Saint Louis, Jon Belmar, que, según indicó Stenger, podrá “ejercer todos los poderes necesarios para preservar el orden y proteger la vida y las propiedades de los ciudadanos”.

Reacción de la calle

A pesar de los avisos, cientos de personas volvieron a salir a las calles el lunes, en el de unos eventos convocados bajo el lema ‘MoralMonday’. Ya de noche, las autoridades locales confirmaron que detuvieron a más de un centenar de personas por su presunta participación en disturbios, según la cadena NBC News.

En torno a las 22.00 horas (hora local), cientos de manifestantes hicieron caso omiso a las instrucciones de no salir a la calle y se congregaron en la avenida West Florissant, provocando un leve enfrentamiento con las fuerzas del orden, que llevaron a cabo varios arrestos y llegaron a utilizar un spray de pimienta contra la multitud para aplacar las protestas de índole racial.

Los disturbios estallaron el domingo por la noche cuando después de la llamada ‘marcha del silencio’ que tuvo lugar en las calles de Ferguson para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Brown, un joven afroamericano, a manos de Darren Wilson, un policía blanco.

Según la versión de la Policía, dos grupos de agitadores se enfrentaron entre sí obligando a intervenir a los agentes, lo que desató un tiroteo en el que se dispararon más de 40 balas. “Eran criminales, no manifestantes”, dijo Belmar en una rueda de prensa.

En el marco de los enfrentamientos, un hombre armado identificado como Tyrone Harris, de 18 años, entró en una tienda y cuatro agentes le persiguieron dando lugar a otro intercambio de disparos en el que resultó herido de gravedad. La Fiscalía de Misuri le imputó cuatro cargos de asalto a las fuerzas del orden. Además, un policía resultó herido en la cara por el impacto de un ladrillo.