Un juez autoriza que los estafados se repartan la fortuna de Madoff

Los perjudicados forzarán la bancarrota del financiero, lo que conlleva el nombramiento de un administrador concursal que liquide los 600 millones de euros de su patrimonio personal

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Por más que a la postre vaya a resultar una magra compensación, lo cierto es que los miles de estafados por el empresario norteamericano Bernard Madoff al menos podrán disfrutar del consuelo de ver cómo su verdugo financiero queda todavía más arruinado que ellos mismos. Aunque, eso sí, solo por lo que respecta a sus bienes legalmente obtenidos.

Para evitar que el mayor villano económico de los últimos tiempos pueda seguir reteniendo un ingente patrimonio compuesto por numerosas casas y barcos de recreo, un juez de Nueva York dio ayer luz verde a la reclamación de los perjudicados para que fuercen la bancarrota de Madoff, una figura jurídica que les permitirá garantizarse que todos los activos del acusado sean utilizados para pagar al menos una pequeña parte de lo que debe a sus acreedores.

Pese a las objeciones de los fiscales federales de la Comisión del Mercado de Valores de EEUU y de los administradores concursales de la empresa Bernard Madoff Investment Securities, el magistrado determinó pues que las víctimas podrán reclamar en su integridad aquellos bienes del hombre de negocios que no procedan de sus maniobras fraudulentas.

La decisión implica que los inversores estafados podrán obligar a Madoff a entrar en situación de bancarrota, incluidas todas sus posesiones personales. Además, lleva aparejado el nombramiento de un administrador concursal que gestione de manera ordenada y equitativa dichas propiedades hasta que sean liquidadas.

Madoff fue detenido el pasado 11 de diciembre, cuando confesó haber organizado un gigantesco fraude a través de una estructura piramidal con la que captó fondos de miles de inversores de todo el mundo, y a través de la cual podría haber estafado, según él mismo estimó, casi 40.000 millones de euros). A finales de 2008, su fortuna personal ascendía a algo más de 600 millones de euros, incluido un yate de cinco millones.

El financiero se declaró culpable de al menos 11 delitos relacionados con fraude y blanqueo de dinero, que llevan aparejada una pena de hasta 150 años de cárcel, por lo que el juez ordenó su ingreso inmediato en prisión.

Antes de entrar en prisión, Madoff llevaba tres meses en libertad bajo fianza de 10 millones de dólares (7,5 millones de euros), aunque estaba confinado en su apartamento de Nueva York, del que solo podía salir para sus comparecencias ante el juzgado.