Miembros de la caravana de migrantes centroamericanos se preparan para salir desde Ciudad de México.
Miembros de la caravana de migrantes centroamericanos se preparan para salir desde Ciudad de México. / EFE
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El presidente de EEUU, Donald Trump, firmó ayer la suspensión durante 90 días de la entrada de inmigrantes a través de México y el endurecimiento de las restricciones para la concesión de asilo a inmigrantes en su país, basadas en cuestiones de seguridad nacional, y que restringirán las protecciones humanitarias para los extranjeros que llegan a territorio estadounidense.

Estas nuevas restricciones, promulgadas ante la posible llegada de cientos de inmigrantes centroamericanos a la frontera de Estados Unidos, se amparan en las restricciones de viaje emitidas precisamente por la Casa Blanca a principios de 2017 —orientadas contra países de mayoría musulmana—.

“La entrada de cualquier extranjero en Estados Unidos a través de la frontera internacional entre Estados Unidos y México queda aquí suspendida y limitada a los 90 días después de la fecha de esta proclamación”, según el texto oficial.

Sin embargo, se espera que este nuevo paquete de restricciones se enfrente a los mismos obstáculos legales que atravesó su veto migratorio del año pasado. Organizaciones por la protección de los inmigrantes ya recordaron que las leyes norteamericanas extienden claramente las protecciones de asilo a cualquier persona que llegue a los Estados Unidos y exprese su temor a la persecución, sin importar cómo ingresen al país.

La Administración, por contra, mantiene que la entrada ilegal en EEUU es un delito federal, refrendado por el Tribunal Supremo, y que tienen plena potestad para retirarles su derecho a la protección.

“La contínua y amenazadora migración masiva de extranjeros sin motivo de ingreso a Estados Unidos a través de nuestra frontera sur ha precipitado una crisis que socava la integridad de nuestras fronteras”, según la proclamación.

“Por lo tanto, debo tomar medidas inmediatas para proteger el interés nacional y mantener la eficacia del sistema de asilo para los solicitantes legítimos que demuestren que han huido de la persecución y garantizan los muchos beneficios especiales asociados con el asilo”, añadió.

Así, “los extranjeros que ingresen ilegalmente a Estados Unidos a través de la frontera sur en contravención de esta proclamación no podrán pedir asilo en virtud de este nuevo reglamento que ha entrado en vigencia hoy”, añadió el citado texto.

Con todo, Trump pedió ayuda a los Demócratas para que le ayuden a promulgar nuevas leyes migratorias, en un gesto de acercamiento tras perder ante sus rivales políticos la cámara baja del Congreso, la Cámara de Representantes, lo que obstaculizará cualquier legislación que tenía planeada antes de los comicios, cuando su Partido Republicano controlaba por completo el legislativo.

Paquetes explosivos

En notro índole de temas relacionados con el país, la Fiscalía de la localidad estadounidense de Nueva York presentó este viernes cargos adicionales contra Cesar Sayoc, acusado del envío de una docena de paquetes explosivos a, entre otros, el ex presidente de Estados Unidos Barack Obama.

Los fiscales imputaron a Sayoc con 30 cargos criminales, incluidos varios por el uso de un arma de destrucción masiva y el transporte de armas entre diversos estados del país. El hombre podría ser condenado a cadena perpetua.

El varón, de 56 años de edad y residente de Aventura, al norte de Miami, tiene un largo historial criminal en Florida que se remonta a 1991 e incluye cargos de robo, drogas y fraude, además de ser acusado de amenazar con usar una bomba, según los registros públicos, los mismos que le revelan como votante registrado del partido Republicano, al que pertenece el presidente, Donald Trump.

Durante la operación para su detención, donde el ADN recuperado en los paquetes jugó un papel instrumental para su identificación, las autoridades se incautaron también de su vehículo, una furgoneta blanca empapelada de pósters favorables a Trump y con imágenes de Barack Obama.