El presidente Donald Trump, ayer, durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso.
El presidente Donald Trump, ayer, durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso. / EFE
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio el martes su particular visión del país en el segundo discurso sobre el Estado de la Unión más largo de la historia.
Entre mensajes patrióticos, envuelto en las ovaciones de la bancada republicana y los rostros serios e indiferentes de los demócratas, el presidente hizo un llamamiento a “dejar de lado las diferencias” y apoyar la unidad del país.

Además, apeló a los legisladores a lograr acuerdos bipartidistas en la cuestión migratoria y para mejorar las infraestructuras y ha reclamado al Congreso que apruebe una legislación que garantice que la ayuda exterior beneficie “siempre los intereses estadounidenses” y vaya destinada “a amigos de Estados Unidos” citando la reacción internacional a la decisión de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

El mandatario centró su oratoria en cinco temas principales como la inmigración, la seguridad, la reforma fiscal, las decisiones económicas y comerciales e internacionalmente puso el foco fundamentalmente en cuestionar el Acuerdo Nuclear de Irán y en alertar del riesgo que supone Corea del Norte para Estados Unidos. Además, advirtió que quiere renovar el arsenal nuclear, más dinero en defensa para hacer frente al terrorismo, mantener abierto Guantánamo, un nuevo acuerdo migratorio y construir el muro con México.

El presidente sacó pecho hablando de las cifras económicas desde que llegó a la Casa Blanca diciendo que ha acabado con “años y años de estancamiento”. En relación con la tasa de desempleo en el país, Trump resaltó la gestión del Gobierno y señaló que “el desempleo entre la población afroamericana se encuentra en mínimos históricos”.

No obstante, la tasa de desempleo entre los afroamericanos continúa siendo significativamente mayor que la de aquellos ciudadanos caucásicos, la cual se encuentra en un 3,7 por ciento aproximadamente. Los miembros del Caucus Afroamericano que se encontraban en el hemiciclo no reaccionaron a los comentarios.

En relación con el polémico acuerdo migratorio (que encuentra uno de sus principales obstáculos en la cuestión de los ‘dreamers’, los cerca de 800.000 inmigrantes que llegaron al país siendo niños), Trump aseguró que está “extendiendo la mano para trabajar con miembros de ambos partidos para proteger a los ciudadanos de cualquier color, religión y etnia”.

En anteriores ocasiones, el presidente indicó que está dispuesto a ofrecer la posibilidad de obtener la nacionalidad a 1,8 millones de ‘dreamers’ si logra 25.000 millones de dólares (20.000 millones de euros) para construir el muro en la frontera con México.

“Mi deber, y el deber sagrado de todos aquellos que poseen un cargo en esta cámara, es defender a los estadounidenses, garantizar su seguridad, la de sus familias, la de sus comunidades, y asegurar que poseen el derecho a lograr el sueño americano”, continuó. “Porque los estadounidenses son soñadores también”, añadió en una clara alusión a las políticas migratorias.

Cuatro pilares

El presidente destacó que, “los cuatro pilares” de su reforma migratoria (en la que busca introducir la lucha contra los opiáceos) “darán lugar a una legislación” que definitivamente sirva para “poner Estados Unidos primero”.

Asimismo, el presidente estadounidense expresó que es necesario permitir que los enfermos terminales tengan acceso a tratamientos experimentales que si existe la posibilidad de que estos “puedan salvarles la vida”, por lo que instó al Congreso a apoyar el “derecho a intentarlo”.

Trump, que aseguró que llevó a cabo el mayor recorte de impuestos de la historia de Estados Unidos, ha aseverado que una de sus mayores prioridades es reducir el precio de los medicamentos sujetos a prescripción médica.

Sobre los diferentes tratados de libre comercio que mantiene Estados Unidos con terceros países, el mandatario argumentó que “Estados Unidos finalmente le ha dado la vuelta a la tortilla en cuanto a décadas de tratados comerciales injustos se refiere”. Así, Trump dijo que “la era de la derrota comercial ha terminado” dado que hará frente a los acuerdos que sacrificaron la prosperidad del pueblo estadounidense y desplazaron a las empresas.