La reina Isabel II de Inglaterra recibe al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y a su mujer, Melania. / EFE primera dama, Melania Trump, llegaron a los jardines del palacio en el helicóptero Marine One de EE.UU., en una jornada calurosa y ligeramente nubosa en la capital británica. EFE/ Str
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El presidente estadounidense, Donald Trump, auguró que su país y Reino Unido, donde se encuentra de visita oficial, lograrán un acuerdo comercial en cuanto los británicos “se libren de los grilletes”, una referencia directa a la UE y a las negociaciones del brexit. “Es posible un gran acuerdo comercial en cuanto Reino Unido se libre de los grilletes. ¡Estamos comenzando las negociaciones!”, afirmó Trump en un mensaje publicado en su cuenta personal en Twitter.

En su mensaje, Trump destacó la buena marcha de su visita oficial de tres días a Reino Unido, iniciada ayer, y aseguró que no ha visto ninguna protesta. “La parte de Londres de este viaje está yendo muy bien. La reina y toda la familia real han sido fantásticos. La relación con Reino Unido es muy fuerte. Enormes multitudes de simpatizantes y personas que quieren a nuestro país. No he visto aún ninguna protesta, pero estoy seguro de que las ‘fake news’ trabajarán duro para encontrarlas”, señaló.

Manifestación

Durante la jornada de hoy se ha convocado una manifestación contra Trump en la que participan activistas climáticos, feministas y de izquierda en la que volverá a volar el globo del “Bebé Trump” que hace un año fue la imagen de las protestas contra la anterior visita del mandatario estadounidense, que congregaron a 250.000 personas en Londres y 150.000 más en otras ciudades británicas.

En este sentido, la reina Isabel II recibió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Palacio de Buckingham, lo que supone el arranque oficial de la visita de Estado que el mandatario norteamericano realiza a Reino Unido, precedida de todo tipo de polémicas.

Trump y su esposa, Melania, que aterrizaron ayer a bordo del Air Force One en el aeropuerto de Stansted, llegaron en helicóptero hasta los jardines del palacio real, donde fueron recibidos en un primer momento por el príncipe Carlos y su mujer, Camilla.

Ya a las puertas del palacio les esperó la reina, anfitriona de una comida privada que supuso el inicio de una batería de actos que no incluyó ayer ningún encuentro bilateral entre Trump y la primera ministra británica, Theresa May. La agenda de la primera jornada tuvo como punto álgido una cena oficial marcada por las ausencias de la oposición política.