Tarrant envió un manifiesto a la primera ministra antes del ataque

La familia australiana del terrorista pide perdón por el perdón por los daños “irreparable”

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Imagen del autor del atentado terrorista en Nueva Zelanda, Brenton Tarrant
Imagen del autor del atentado terrorista en Nueva Zelanda, Brenton Tarrant / e.p.
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La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, confirmó ayer que su oficina recibió minutos antes del ataque un manifiesto de 37 páginas escrito por Brenton Tarrant, el australiano que mató el viernes a 50 personas en dos mezquitas de la ciudad de Christchurch, aunque no había tiempo material para reaccionar e impedir el atentado.

Un portavoz de Ardern explicó que el texto fue enviado a una dirección genérica, no a una que consulte la propia Ardern, y que había otros destinatarios como dirigentes políticos neozelandeses y medios de comunicación del país y extranjeros.

En cualquier caso, y aunque en el mensaje no se anunciaban las intenciones concretas de Tarrant, fue remitido de inmediato a la Policía. “No había posibilidad de detenerle”, señaló el portavoz. Anteriormente, la Policía había informado de que “en el momento que nos informaron de ese correo, el ataque ya se había producido”.

Por su parte, el primer ministro australiano, Scott Morrison, aseguró al respecto que no tiene ningún interés en leer el “débil” argumentario del manifiesto, que ha sido ya difundido en redes sociales. Sin embargo, el líder de la oposición, Bill Shorten, pidió que empresas como Facebook persigan el contenido que incite al odio.

“No permitiríamos a la televisión ni a la prensa publicar la suciedad, la basura, la violencia y la perversión que hay en las redes sociales, así que no podemos mantener un criterio para la tecnología antigua y dejar paso franco a la nueva tecnología”, argumentó Shorten.

La primera ministra Ardern visitó ayer varias comunidades musulmanas y anunció su intención de abordar con Facebook la posibilidad de prohibir las transmisiones en directo, medio que usó Tarrant para hacer público su ataque en directo. Sin embargo, el principal objetivo será una reforma de la legislación sobre armas que posibilitó que Tarrant comprara dos fusiles semiautomáticos con una licencia y después modificarlos.

Hoy mismo abordará con su Consejo de Ministros la cuestión. Los neozelandeses mientras parecen haberse lanzado a comprar armas en previsión de posibles restricciones. “No podemos echarnos atrás. Hay que elaborar una ley sobre armas propia para Nueva Zelanda. Las cosas tienen que cambiar”, argumentó Ardern.

perdón

La familia australiana de Brenton Tarrant, el individuo que mató a 50 personas el viernes en dos mezquitas de Christchurch, en Nueva Zelanda, pidió perdón por ese daño “irreparable”.
La abuela de Tarrant, Marie Fitzgerald, de 81 años, recordó que ella solía cuidar del asesino y de su hermana cuando eran niños y que era “un chaval normal” al que le gustaban los ordenadores, pero las acciones “irreparables” del viernes son una prueba de que “ha cambiado totalmente”.

Su tío, Terry Fitzgerald, explicó que solo puede pensar ahora en las víctimas. “Lo sentimos mucho por esas familias, por las muertes y los heridos”, afirmó.