Situación crítica en Fukushima

El Gobierno de Japón aseguró hoy que el nivel actual de radiación más allá del perímetro de 20 kilómetros ya evacuado alrededor de la central nuclear de Fukushima no supone "un riesgo inmediato para la salud", a pesar de que la situación en a central es crítica.

El ministro portavoz, Yukio Edano, aseguró en rueda de prensa que el nivel de radiactividad entre los 20 y 30 kilómetros de la central, donde se ha pedido a los residentes que permanezcan en casa con las ventanas cerradas, no conlleva efectos perjudiciales directos.

También dijo que los responsables continúan trabajando “con todo el apoyo de los sectores relevantes” para intentar bajar la temperatura de los reactores de la planta, donde hoy se produjo un nuevo incendio en el edificio del reactor 4 y se vieron grandes columnas de humo procedentes del 3.

Antes las dificultades para inyectar agua marina en el reactor 3 desde la propia central por el alto nivel de radiación, un helicóptero de las Fuerzas de Auto Defensa (Ejército) partió esta tarde desde la vecina ciudad de Sendai para arrojarla desde el aire.

Sin embargo, los elevados niveles de radiactividad detectados en esa zona llevaron en el último momento a abortar el intento, según la televisión nacional NHK, que citó fuentes del Ministerio de Defensa.

Los responsables de la operación habían advertido de que el vertido de agua desde el aire era una operación delicada, puesto que el helicóptero no puede permanecer mucho tiempo sobre el reactor a causa de la elevada radiactividad y debe arrojar el agua pasando varias veces sobre el mismo.

Según la agencia local Kyodo, se teme que el reactor haya liberado vapor radiactivo debido a daños en su sistema de contención.

El edificio que alberga ese reactor quedó dañado este lunes a causa de una explosión de hidrógeno y ayer, martes, se detectaron altos niveles de radiación en sus inmediaciones.

La elevada radiación llevó a evacuar a la mayoría de los 800 trabajadores de la central, donde quedaron solo cerca de medio centenar, que hoy tuvieron que abandonarla temporalmente a causa de una nueva subida de la radiactividad.

Algunos medios apuntan a que los empleados podrían haber regresado a las instalaciones, aunque por el momento el Gobierno no lo ha confirmado.

Casi 12.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos. Japón aumentó hoy a 3.771 la cifra de muertos y a 8.181 la de desaparecidos por el terremoto de 9 grados y el posterior tsunami que sacudieron el noreste del país el pasado viernes, de acuerdo al último balance policial.

La cifra final de víctimas puede aumentar todavía en algunos municipios de las provincias más afectadas, como Iwate, Miyagi y Fukushima, donde miles de personas siguen sin ser localizadas.

Unos 100.000 militares japoneses, ayudados por voluntarios extranjeros especialistas en salvamento, peinan la zona devastada en busca de supervivientes atrapados bajo los escombros o arrastrados mar adentro por la ola gigante de diez metros de altura.

Los equipos de rescate luchan contra las constantes réplicas, el intenso frío al norte de la isla de Honshu y la enorme destrucción provocada por el seísmo.

El Gobierno japonés informó hoy de que ha rescatado a 26.000 personas tras el seísmo y el tsunami.

Además, en la provincia de Fukushima hay alarma por la situación en la central nuclear, donde al menos cuatro reactores están inestables y se teme que pueda producirse una fuga radiactiva masiva.

Casi 80.000 edificios y viviendas fueron destruidos y más de medio millón de evacuados vive en unos 2.500 refugios temporales, muchos de los cuales no tienen agua potable o electricidad.

La magnitud de la tragedia llevó incluso al emperador Akihito a dirigirse por televisión a la población por primera vez en sus 22 años de reinado para pedir calma y rezos por los supervivientes.

FuenteEFE 
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