El ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, durante una rueda de prensa ante los medios de comunicación.
El ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, durante una rueda de prensa ante los medios de comunicación. / efe
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El ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, aplicará paulatinamente su polémico plan de frenar en la frontera a los refugiados ya registrados en otros países para concederle algo de tiempo a la canciller, Angela Merkel, de cara a la cumbre de la UE a finales de mes, según pudo saber ayer DPA. Si no se logra ningún acuerdo en la cumbre europea del 28 y 29 de junio en Bruselas el ministro de Interior pondrá en marcha su plan de asilo y comenzará a devolver a los solicitantes de asilo en la frontera alemana, después de recibir el visto bueno ayer de la cúpula de su partido, la Unión Cristiano Social (CSU), según fuentes cercanas al encuentro.

El socio bávaro de Merkel quiere frenar primero a los inmigrantes que tienen ya una prohibición de entrada como sucede con todos aquellos cuyas solicitudes ya hayan sido rechazadas en el pasado. Mientras, se comenzará con los preparativos para evitar la entrada del resto de solicitantes de asilo en la frontera alemana en el caso de que no se logren acuerdos europeos.

Mientras, la canciller alemana recibió el respaldo de la cúpula de su partido a su política de asilo, según ha podido saber DPA, y aceptó las dos semanas de plazo que le concede su ministro para intentar una solución consensuada.

Merkel cree que devolver a los solicitantes de asilo a los países europeos donde fueron registrados por primera vez como reclama su socio bávaro no soluciona el problema, ya que lo que se conseguiría sería lastrar aún más a los países periféricos y se correría el peligro de que estos decidieran dejar de registrarlos.

Por otro lado, la canciller alemana señaló ayer que su Gobierno podría ofrecer apoyo financiero a otros Estados miembro de la Unión Europea (UE) a cambio de que recibieran de vuelta a los solicitantes de asilo que formularon su petición en ellos. Merkel dijo que los acuerdos bilaterales que está buscando cerrar con Italia, Austria y otros países sería similar al acordado por la UE y Turquía en marzo de 2016.

Dicho acuerdo contempla que Ankara readmita a los solicitantes de asilo rechazados que llegaron a Europa vía Turquía a cambio de ayuda. La canciller aceptó el plazo de finales de junio que le ha dado su ministro del Interior, Host Seehofer, para imponer un control de fronteras más firme que conllevará la denegación de entrada a aquellos refugiados que hayan presentado una solicitud de asilo en otro país de la UE previamente.