Reino Unido y Bruselas alcanzan un principio de acuerdo sobre el brexit

May convoca de urgencia a sus ministros para discutir el texto que soluciona el futuro de la frontera de Irlanda del Norte, principal escollo de la salida británica negociada con la UE

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La primera ministra británica, Theresa May, abandona al número 10 de Downing Street.
La primera ministra británica, Theresa May, abandona al número 10 de Downing Street. / EFE
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El Gobierno británico llegó a un acuerdo con la Unión Europea para su salida del bloque comunitario, según anunció Downing Street, por lo que la primera ministra, Theresa May, ha convocado para hoy mismo a sus ministros para discutir el documento.

El acuerdo llega tras intensas negociaciones en las que el último escollo que quedaba era la solución para la frontera entre el Úlster e Irlanda, una solución que pasaría por un plan de contingencia (‘backstop’, en la jerga comunitaria) que aseguraría un estatus especial para Irlanda del Norte y que permitiría al conjunto de Reino Unido continuar en la Unión Aduanera hasta diseñar una solución definitiva que no fragmente el mercado británico.

Entre tanto, los embajadores de los Veintisiete han sido convocados a una reunión esta tarde para “hacer balance de las negociaciones”, según fuentes diplomáticas.

El encuentro estaba previsto inicialmente para discutir con la Comisión Europea las medidas de contingencia ante la eventualidad de un divorcio sin acuerdo, pero a última hora se añadió en la agenda el análisis sobre el estado de las negociaciones.

El Ejecutivo comunitario, por su parte, se limita a las declaraciones de su vicepresidente primero, Frans Timmermans, que a primera hora de la tarde de ayer dijo que “están en marcha negociaciones muy intensas”, pero que el acuerdo “todavía no se ha dado”. Bruselas espera a que May reúna hoy a su gabinete antes de hacer más valoraciones.

De confirmarse el acuerdo, el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, prevé convocar una cumbre en Bruselas que permita a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE dar su visto bueno al contenido de lo pactado. Los preparativos de una cumbre de estas características llevan unos diez días, lo que situaría el encuentro en torno al último fin de semana de noviembre.

Primeras reacciones

Las reacciones en el bloque pro brexit en las filas conservadoras no se han hecho esperar. El diputado Jacob Rees-Mogg, que lidera al bloque más euroescéptico en el partido gobernante, han confiado en que los ministros tumben el acuerdo.

“Espero que el gabinete lo impida y si no, espero que lo haga el Parlamento. Creo que lo que sabemos de este acuerdo es profundamente insatisfactorio”, señaló a la BBC, subrayando que “parece haber una oposición creciente a estas muy pobres propuestas”.

En la misma línea se expresó el exministro de Exteriores Boris Johnson, uno de los más firmes defensores del brexit. Aunque reconoció que no había visto el documento, consideró que es “completamente inaceptable para cualquiera que crea en la democracia”. “Es cosa de un estado vasallo”, denunció.

“Por primera vez desde la partición, en virtud de estas propuestas Dublín tendrá más voz en alguno aspectos de gobierno de Irlanda del Norte que Londres. No veo cómo se puede apoyar esto”, insistió, según informó Reuters.

Entretanto, el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, dijo que los laboristas votarán contra cualquier acuerdo sobre el brexit que no cumpla sus exigencias.

“Analizaremos los detalles de lo que se ha acordado cuando esté disponible. Pero por lo que sabemos de la caótica gestión de estas negociaciones, es poco probable que este sea un buen acuerdo para el país”, señaló el líder laborista en un comunicado.

“El Partido Laborista ha dejado claro desde el principio que necesitamos un acuerdo que apoye el empleo y la economía, y que garantice estándares y protecciones. Si este acuerdo no cumple con nuestros seis requisitos y trabaja para todo el país, entonces votaremos en contra”, previno Corbyn.