«Quería que el país se arrodillara»

Sarkozy hace un llamamiento a la «unidad nacional» y pide a los ciudadanos que no cedan «a la venganza ni a la discriminación»

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Mientras esperaba conocer noticias de cómo se desarrollaba la operación contra Mohamed Merah, conocido como el asesino de la moto, que acabó con la vida de tres soldados en Montauban y cuatro judíos en Toulouse, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, advirtió ayer de que el criminal, «quería que la república se arrodillara» ante él, pero «no ha conseguido romper la unidad nacional», al tiempo que destacó que los siete homicidios «no quedarán impunes».

El mandatario, que acudió a un homenaje a los militares fallecidos, aseveró que los efectivos no murieron «en el campo de batalla», sino que fueron víctimas «de una ejecución terrorista». Al acto, que se celebró en el cuartel del Ejército en Montauban, también asistieron el primer ministro, François Fillon, varios miembros del Gobierno y François Hollande, François Bayrou, Marine Le Pen, Eva Joly y Nicolas Dupont-Aignan, candidatos a las elecciones presidenciales. Sarkozy saludó a las familias de los fallecidos y se detuvo unos instantes frente a cada uno de los tres ataúdes.

«Sabíamos que el asesino quería matar a soldados. Los eliminó porque formaban parte del Ejército, que era el objetivo del criminal; pero es la República la que ha sido golpeada», declaró el dirigente, que afirmó que los militares «merecen el respeto de la nación, pero también merecen justicia».

«Este hombre deseaba que la nación se arrodillara, pero el país no ha cedido, no ha dado marcha atrás, no se ha debilitado», destacó.

Por ello, hizo un llamamiento a la unidad patria y pidió a los ciudanos galos que no recurran a «la venganza» ni «cedan a la discriminación» frente al «terrorismo», ya que los violentos, insistió, «no conseguirán fracturar nuestra unión nacional».

«Se lo digo a toda la nación: debemos estar unidos», subrayó el inquilino del Elíseo, que por la mañana se reunió con representantes de las comunidades judía y musulmana y, tras el homenaje, se desplazó a Toulouse para visitar a los dos policías que resultaron heridos por disparos la madrugada del miércoles al jueves durante la operación emprendida contra el sospechoso de los siete asesinatos de los últimos días. También aprovechó para interesarse por el estado de salud del adolescente y el militar que resultaron heridos en el tiroteo del lunes y el del día 15.

Asimismo, quiso destacar el trabajo de las Fuerzas de Seguridad. «En nombre de la nación, felicito a la Policía por la rapidez de la investigación y rindo homenaje a la movilización excepcional de las fuerzas del orden», señaló el jefe de Estado.

Por otro lado, el apoyo de la comunidad internacional no tardó en llegar. Entre otros, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó a Sarkozy para trasladarle sus condolencias y su firme intención de «luchar juntos contra la barbarie terrorista». El inquilino de la Casa Blanca aplaudió «la eficacia de las Fuerzas de Seguridad francesas» en el marco de estas investigaciones, que permitieron identificar al joven de origen argelino Mohamed Merah como supuesto autor de los hechos en un tiempo récord.

Además, todas las formaciones políticas palestinas condenaron «con la mayor firmeza el odioso ataque» en Toulouse. «Todos los crímenes racistas constituyen atentados contra la Humanidad en general y contra la república francesa en particular», afirmaron.