Paso firme del socialismo galo

La primera vuelta de las elecciones legislativas francesas confirma la tendencia al alza de los seguidores de François Hollande, cuya formación tendrá mayoría en la Asamblea Nacional

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El socialismo galo continúa con la conquista del terreno perdido en el poder después de que hace unos meses este signo ideológico ocupara la Presidencia de la república. Y es que el ala política del nuevo mandatario francés, François Hollande, obtuvo ayer una clara victoria en la primera ronda de las elecciones legislativas celebradas en el país vecino en la que el principal temor era el ascenso del Frente Nacional de Marine Le Pen, que aseguró que su objetivo es llevar a la agrupación de extrema derecha a la Asamblea Nacional.

Con los primero resultados que salieron de las urnas en la mano, las cifras oficiales iniciales señalaron que el Partido Socialista de Hollande obtuvo entre 275 y 315 de los 577 asientos del recinto parlamentario más importante de la Nación.

Junto con los Verdes, que lograrían entre 12 y 16 escaños, y el Frente de Izquierda, que contaría con entre 13 y 18 representantes en la Asamblea, las formaciones cercanas al mandatario alcanzarían sin problemas la mayoría absoluta en la cámara. Sin embargo, el resultado final solo se conocerá el próximo domingo día 17, cuando se celebre la segunda ronda en una jornada electoral que también será decisiva para los socios comunitarios griegos.

De esta forma, y en caso de darse una nueva mayoría en la Asamblea Nacional, la izquierda gala podrá decidir, prácticamente sin obstáculos en su camino, el rumbo que tomará en los próximos años la política de la segunda mayor economía de Europa.

De confirmarse la tendencia marcada por las cifras de ayer, sería la primera vez que en Francia un partido progresista logra ocupar la Presidencia y, al mismo tiempo, contar con la mayoría en ambas cámaras del Parlamento. En el Senado, esta corriente ya cuenta con los máximos apoyos desde el año pasado.

Por otra parte, y según las cifras preliminares, el partido del exdirigente Nicolás Sarkozy, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), se haría con entre 230 y 270 asientos; mientras que la agrupación radical de derechas en torno a Marine Le Pen obtendría un 13,7 por ciento de los respaldos. No obstante, al no tener aliados con los que hacer una coalición, esta formación no ocuparía más que algunas pocas bancas y se quedaría sin apenas poder de decisión. Fuentes locales afirmaron que, a lo sumo, lograría hacer ingresar a tres representantes.

Los resultados de estos comicios suponen la mejor de las noticias para Hollande, ya que el recién estrenado presidente ha puesto grandes expectativas en obtener la mayoría en el poder legislativo, para así poder llevar adelante una reforma impositiva que apunte a aumentar las cargas fiscales de los sectores de mayores ingresos y de las entidades financieras. También prevé hacer reformas en las normas de jubilación.

Sin embargo, en contraposición a lo que pasó en las Presidenciales, esta llamada a las urnas no tuvo la repercusión que se pensaba ya que la participación final en esta primera ronda no fue masiva y solo acudió el 60 por ciento de los que tienen derecho a voto.