Obama nombrará un ‘zar’ para que comande la guerra al ‘cibercrimen’

El mandatario apela a la cooperación con los aliados y a la concienciación nacional como métodos para mejorar la seguridad de la información confidencial en internet.

1

Estados Unidos se prepara para las guerras del futuro, que no se libraran en lejanos desiertos, sino on line. Asumiendo esta perspectiva, su presidente, Barack Obama, anunció ayer que nombrará a un responsable de la seguridad cibernética y afirmó que la protección informática debe ser una «prioridad nacional».

El líder demócrata presentó en la Casa Blanca las conclusiones de una evaluación sobre la seguridad cibernética en el país, que encargó en febrero y que servirá de base para la lucha del Ejecutivo contra los delitos informáticos y el robo de información confidencial a través de internet.

Según indicó el presidente, el «ciberespacio es un mundo del que dependemos cada día», un espacio «real, como lo son los riesgos que le acompañan».

«No estamos tan preparados como debiéramos, como Gobierno o como país» para hacer frente a estas amenazas, que consideró uno de los peores riesgos militares y económicos para su nación.

Por ello, indicó, ha decidido nombrar una persona que se encargue de la seguridad cibernética. Aunque no anunció la identidad de ese responsable, sí indicó que el nuevo cargo se incluirá en el Consejo de Seguridad Nacional y el Consejo Nacional Económico, ambos organismos de la Casa Blanca.

Obama avanzó un plan de cinco puntos para mejorar la seguridad informática, que incluye un aumento de la cooperación con los aliados y una campaña nacional de educación para concienciar de los peligros. Asimismo, el futuro responsable se encargará de coordinar entre los distintos departamentos federales una nueva estrategia para la protección de redes.

El inquilino de la Casa Blanca prometió también una mayor colaboración con el sector privado en la lucha contra los delitos on line y un aumento de las inversiones en investigación para mejorar la seguridad informática.

El presidente indicó que se elevará la protección, aunque subrayó que siempre se mantendrá la «neutralidad» y la privacidad y en ningún caso se supervisarán las redes privadas o el tráfico de internet.

El Gobierno tampoco dictará a las empresas cómo deben mejorar sus defensas frente a posibles ataques. Como ejemplo de la necesidad de una mejora de los dispositivos contra la delincuencia informática, Obama recordó que durante el proceso electoral del año pasado los piratas consiguieron entrar en los ordenadores de su campaña y hacerse con todo tipo de datos, desde los planes de viaje hasta documentos sobre posiciones políticas.

El presidente ordenó en febrero pasado la revisión de las medidas de seguridad informática en el Gobierno, para proteger datos como las declaraciones de impuestos, las solicitudes de pasaporte o informes de alto secreto.

El número de ataques informáticos contra las redes estadounidenses se ha multiplicado en los últimos tiempos. Según una encuesta, en los últimos dos años los ataques cibernéticos han costado cerca de 8.000 millones de dólares a los ciudadanos.

Los piratas no solo atacan a los usuarios corrientes, sino que también han sido blanco de su interés entidades como el Pentágono, que en 2008 sufrió más de 300.000 intentos de entrada en sus archivos.