Navalni regresa a prisión tras sospechas de intoxicación entre rejas

El ingreso urgente el domingo del opositor después de sufrir una reacción alérgica aguda levantó todas las alarmas y trae a la memoria otros casos de envenenamiento

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Navalni fue detenido por convocar una protesta no autorizada el sábado.
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El líder de la oposición extraparlamentaria rusa, Alexéi Navalni, fue ayer devuelto a prisión contra la opinión de sus médicos personales, que aseguran que el político sufrió una intoxicación entre rejas con una “sustancia química desconocida”, por lo que su vida corre peligro.

“Esto lo han confirmado los médicos (personales de Navalni), es la opinión de Alexéi y también la mía. Fue efectivamente una sustancia química”, aseguró a la prensa Anastasía Vasílieva, la médico del opositor, frente al Hospital 64 de la capital rusa.

El ingreso urgente el domingo de Navalni en el hospital después de encontrarse mal en prisión, sufrir una reacción alérgica aguda, problemas de visión y sarpullidos en gran parte del cuerpo, levantó todas las alarmas.

Este caso trajo a la memoria lo ocurrido en el Reino Unido con el doble agente Serguéi Skripal (2018) y el antiguo espía ruso Alexandr Litvinenko (2006), ambos envenenados con agentes tóxicos, de lo que Londres responsabilizó abiertamente al Kremlin.

“¿Qué tipo de sustancia? ¿Dónde ocurrió? ¿Qué es eso? Nadie lo puede decir”, precisó su abogada, Olga Mijáilova, quien aseguró que aún están a la espera de un análisis toxicológico independiente.

Vasílieva negó que el opositor pudiera haber sufrido una intoxicación con detergente, ya que “nunca” padeció alergias de ninguna clase, además de que su cuerpo mostraba señales “generalizadas” de pigmentación e hinchazón en espalda, cuello, rostro y brazos.

Según la doctora, el propio Navalni asegura que él y las otras personas con las que compartía celda tuvieron acceso a la misma comida y artículos de higiene, pero también precisó que todos se ausentaron brevemente de la celda para dar un paseo por el patio de la cárcel.

“Tuvo suerte de que no alcanzara las vías respiratorias. Se podría haber asfixiado”, explicó la médica.

Mientras el diagnóstico oficial en esta ocasión es “dermatitis por contacto” y Navalni fue ya dado de alta, su médica y su abogada aseguran que aún “no está completamente sano” y se oponen “categóricamente” a su traslado a prisión.

“Nuestros médicos están categóricamente en contra de que se le envíe al centro de detención, ya que consideran que existe una amenaza para su salud”, dijo Mijáilova minutos antes de que Navalni fuera dado de alta y trasladado de nuevo a la cárcel.

Por su parte, la médica denunció que “un paciente en dicho estado no puede estar bajo arresto administrativo” y que Navalni debía haber permanecido en observación permanente durante tres días.

“¿Cómo es posible eso en un centro de detención? Sufrió una intoxicación…un estado que amenazaba su vida y ahora lo envían a un lugar donde está la misma sustancia química”, dijo, y tachó de “delito” negarle la atención médica a un detenido.

Vasílieva calificó el traslado de decisión “inhumana”, advirtió que si eso ocurre “una segunda vez”, esto podría tener consecuencias “muy graves” para la salud de Navalni.

“Está claro que fue una decisión tomada desde arriba”, recalcó y agregó que Navalni es una persona “muy valiente” y que aquellos que querían intimidarlo “no lo lograrán”.

Navalni fue detenido la semana pasada y condenado a 30 días de arresto por convocar una protesta no autorizada el sábado ante el Ayuntamiento de Moscú, pero su abogada ya adelantó que lo recurrirá a los tribunales “debido a su estado de salud”.

La Justicia rusa condenó este lunes también por el mismo motivo a entre siete y diez días de arresto a otros dirigentes opositores que habían sido detenidos el sábado junto a más de 1.300 manifestantes.