Fotografía de John McCain en un meeting en Des Moines (Iowa).
Fotografía de John McCain en un meeting en Des Moines (Iowa). / EFE
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El senador estadounidense John McCain falleció el pasado sábado a los 81 años, de acuerdo con un comunicado procedente de su oficina, después de que su familia anunciase este pasado viernes que había interrumpido el tratamiento médico que recibía para hacer frente al cáncer que sufría desde hace cerca de un año.

Su familia había agradecido ya este viernes las muestras de apoyo recibidas desde que el político republicano anunció su enfermedad. “El senador John Sidney McCain III murió a las 4:28 pm del 25 de agosto de 2018. Con el senador cuando falleció estaban su esposa Cindy y su familia. Al morir, él había servido a los Estados Unidos de América fielmente durante 60 años”, reza el comunicado de su oficina.

McCain, antiguo candidato a la Casa Blanca y veterano de la guerra de Vietnam, reveló el año pasado que padecía un gliobastoma “agresivo”, el tipo más común de cáncer cerebral. Alejado de la vida pública, su última aparición en el Senado data de julio de 2017, cuando acudió a votar la reforma sanitaria.

“En este último año, John ha superado las expectativas de supervivencia. Pero el progreso de la enfermedad y el inexorable avance de la edad han dado su veredicto. Con su habitual fuerza de voluntad, ha elegido interrumpir el tratamiento médico”, explicaba su familia en el comunicado del pasado viernes.

La familia se mostró “inmensamente agradecida” al personal que atendió al senador, de 81 años, durante todos estos meses, y reconoció a las “miles de personas” que han rezado por él. “Dios os bendiga y gracias a todos”, rezaba la escueta nota.

La salud de McCain empeoró progresivamente y los medios norteamericanos ya se habían hecho eco incluso de los preparativos del funeral. Según fuentes familiares citadas por medios como ‘The New York Times’ o NBC News, el entorno del senador ya trasladó a la Casa Blanca que el presidente estadounidense, Donald Trump, no estará invitado a las exequias que se desarrollarían en la catedral de Washington.

McCain, que intercambió todo tipo de reproches con Trump —el mandatario llegó a burlarse de la etapa del senador en la guerra—, prefiere que asista en cambio el actual vicepresidente, Mike Pence. También habría pedido a los expresidentes Barack Obama y George W. Bush que lean unas palabras en el funeral.

“Tengo el corazón roto. Tengo la suerte de haber vivido la aventura de amar a este increíble hombre durante 38 años”, escribió su mujer, Cindy McCain en Twitter. “Falleció de la forma en que vivía, en sus propios términos, rodeado de las personas que amaba, en el lugar que más amaba”, añadió. McCain estuvo en la escena pública desde la década de 1960, cuando como aviador naval fue derribado durante la Guerra de Vietnam y torturado por sus captores comunistas vietnamitas durante cinco años y medio como prisionero.

Fue derrotado por George Walker Bush por la nominación presidencial republicana en 2000, pero se convirtió en el candidato de su partido a la Casa Blanca ocho años después.
Después de apostar por la política Sarah Palin como su compañera de fórmula vicepresidencial, McCain perdió en 2008 frente al demócrata Barack Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos.

Obama emitió un comunicado en el que apuntó que él y McCain compartían “una fidelidad a algo más alto: los ideales por los que generaciones de estadounidenses e inmigrantes han luchado y se han sacrificado”.