Mockus dice que es posible ganar a las FARC sin los «atajos» de Uribe

Los dos favoritos para la victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas contraponen sus estrategias para derrotar a la guerrilla y superar la crisis

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Los favoritos a ganar la primera vuelta de las presidenciales colombianas, Antanas Mockus y Juan Manuel Santos, pusieron ayer toda la carne en el asador a cinco días de las elecciones y expusieron sin tapujos sus discrepancias sobre temas sensibles como atajar el conflicto interno y atraer inversión.

Empatados en las intenciones de voto, a Mockus y Santos solo les quedan los debates televisivos como el de ayer de CityTV, muy animado, para hacerse con la ventaja, ya que los mítines públicos se acabaron el pasado domingo, tal y como determina la ley electoral.

Así, ambos sacaron todas sus armas dialécticas y abordaron con propuestas claras los problemas más acuciantes de la sociedad colombiana: la lucha contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la situación de los millones de desplazados por el conflicto interno, el desempleo y la forma de atraer inversión, especialmente extranjera, en plena crisis económica mundial.

Mockus, del Partido Verde y convertido en el fenómeno de la campaña por su rápido ascenso en las encuestas hasta ubicarse a la par del oficialista Santos, apostó por ganar la guerra a las FARC «limpiamente», porque el derecho internacional humanitario lo permite. Argumentó que «el desplazamiento ha sido causado en buena parte por las masacres», perpetradas en su mayoría por grupos paramilitares surgidos para enfrentar a las guerrillas.

«Ganar la guerra a las FARC es costoso, es tres o cuatro veces más costoso que ganarla con paramilitares, pero hay que ganarla limpiamente», insistió.

El político recordó que hay al menos tres millones de colombianos que se han visto obligados a abandonar sus hogares e insistió en que el Estado debe «actuar legalmente» en la lucha contra las FARC, pese a que hasta ahora «no lo hizo».

En su opinión, la ofensiva contra las guerrillas del presidente Álvaro Uribe fue un «atajo» para «obtener resultados por vías más rápidas y baratas».

Santos, en su turno, respondió que «en el caso del desplazamiento las metas son evitarlo, y eso quiere decir más seguridad democrática», al abogar por la continuidad de las políticas de Uribe, cuya gestión se ha centrado en la lucha militar contra las FARC.

Asimismo, prometió acatar las sentencias de la Corte Constitucional que obligaron al Estado a restituir tierras y a otorgar a las víctimas condiciones para una vida digna, pese a que reconoció que en esta legislatura esto no se ha logrado.

«La Corte dice que hay que darles vivienda (a todos los desplazados) pero eso es prácticamente imposible, eso se debe modular y hay que procurar que la sentencia se cumpla a cabalidad, y hay que ver de qué forma dentro de la capacidad del Estado», añadió.

Santos y Mockus también discreparon sobre la política tributaria; mientras el candidato verde apostó por subir los impuestos, el delfín de Uribe argumentó que una reforma fiscal generaría «inestabilidad» y ahuyentaría la inversión.

«El inversionista, obvio que entre varias variables, tiene en cuenta la presión tributaria, pero si el país le ofrece mejores carreteras, ciencia y tecnología, una sociedad más armónica, más equitativa, eso puede ser un atractivo», defendió por su parte Mockus.

Con los impuestos existentes «no basta», insistió, al asegurar que ni siquiera hay «suficiente plata» para financiar la política de seguridad democrática que ha marcado los ocho años de gestión de Uribe. Hay que ser «duro» con los ricos, «pero también seductor».

«A los ricos hay que seducirlos», sostuvo Mockus, al defender que se necesita una «intervención del Estado con más resultados y apoyo en el sector privado».

Santos respondió que subir impuestos como el IVA o los que gravan la renta «desestimula» a los inversores y genera más desempleo. A su juicio, se precisa un «esquema tributario amable con el crecimiento y la generación de empleo», porque subir los impuestos directos «mata a la clase media».

El aspirante oficialista reiteró que si llega al Gobierno sacará a siete millones de colombianos de la pobreza, creará 2,5 millones de empleos y formalizará otros 500.000.

Además de Mockus y Santos, en el debate también participaron la conservadora Noemí Sanín, el izquierdista Gustavo Petro, Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, y el liberal Rafael Pardo, todos ellos con menos del seis por ciento en las intenciones de voto.

Por ese motivo, todas las miradas estuvieron puestas en los dos favoritos, Mockus y Santos, a ganar las elecciones del domingo, cuando unos 30 millones de colombianos acudirán a las urnas para elegir al sucesor de Uribe en una primera vuelta.