Miles de manifestantes reclaman justicia tras la muerte de Nisman

El fiscal acusó a la presidenta de encubrir a los autores de un atentado ocurrido en 1994

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Miles de personas salieron a la calle en distintos puntos de Argentina para manifestarse y reclamar justicia por la muerte del fiscal Alberto Nisman, quien había denunciado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al canciller Héctor Timerman por encubrir a los iraníes sospechosos de llevar a cabo el atentado de 1994 contra la Asociación Mutual Israelí Argentina (AMIA) en Buenos Aires.

Tras una convocatoria realizada a través de las redes sociales, bajo la consigna ‘Todos somos Nisman’, miles de personas acudieron a algunas de las zonas más representativas de varias ciudades argentinas para pedir que se esclarezcan las circunstancias del fallecimiento del fiscal, cuyo cuerpo fue hallado sin vida en el baño de su casa de Buenos Aires, con un disparo realizado justo encima de su oreja derecha con una pistola del calibre 22.

Las principales concentraciones tuvieron lugar frente a la Residencia Presidencial de Olivos, la Plaza de Mayo y diferentes barrios de Capital y Gran Buenos Aires, según el diario ‘Clarín’, que aseguró que se vivieron momentos de tensión cuando varios manifestantes intentaron quitar vallas de protección colocadas por la Policía.

Efectivos de la Prefectura Naval registraron el despacho del fiscal. Alrededor de las 12.00 (hora local) comenzaban a trabajar en la Unidad Fiscal AMIA, ubicada en el séptimo piso del número 460 de la calle Hipólito Yrigoyen, justo enfrente de la emblemática Plaza de Mayo, según la prensa local. El registro se efectuó a petición de la fiscal. El objetivo,explicó, era requisar cualquier documento que ayude a determinar la muerte de su colega.

La autopsia preliminar sugiere que “no hubo intervención de terceras personas” en la muerte del fiscal, por lo que Fein se aventuró a indicar que “se podría hablar de un suicidio”, a pesar de lo cual “se va a investigar si hubo algún tipo de inducción al suicidio a través de amenazas”.

Sin embargo, esta tesis quedó parcialmente desmontada porque los expertos no encontraron restos de pólvora en las manos de Nisman, lo que parece indicar que no disparó ningún arma, al menos, inmediatamente antes de morir.

La muerte de Nisman causó una gran conmoción porque se produce una semana después de que el fiscal acusara a la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y a su ministro de Exteriores, Héctor Timerman, entre otros cargos públicos, de encubrir a los iraníes sospechosos de llevar a cabo el atentado de la AMIA.

“La señora presidenta ordenó desviar la investigación, abandonó años de un legítimo reclamo de Justicia y buscó librar de toda sospecha a los imputados iraníes, contradiciendo su probada vinculación con el atentado. Decidió fabricar ‘la inocencia de Irán’”, dijo en un escrito de 300 páginas.

Así, el representante del Ministerio Público solicitó, además de una declaración indagatoria, un embargo preventivo de los bienes de Fernández de Kirchner y los demás acusados por 200 millones de pesos (19,7 millones de euros).

El atentado contra la AMIA, que dejó 85 muertos y 300 heridos es el mayor ataque terrorista perpetrado en suelo argentino, a pesar de lo cual sigue sin resolverse porque los sospechosos, cinco iraníes entre los que se encuentran el expresidente Akbar Hashemi Rafsanjani y el ex ministro de Defensa Ahmad Vahidi, nunca han sido interrogados.