La canciller alemana, Angela Merkel, y la primera ministra del estado federado de Sarre, Annegret Kramp-Karrenbauer.
La canciller alemana, Angela Merkel, y la primera ministra del estado federado de Sarre, Annegret Kramp-Karrenbauer. / EFE
Publicidad

La canciller alemana, Angela Merkel, designó ayer lunes a Annegret Kramp-Karrenbauer, primera ministra del diminuto estado federado del Sarre, nueva secretaria general de su Unión Cristiano Demócrata (CDU) en lugar del dimisionario Peter Tauber.

Kramp-Karrenbauer es considerada posible sucesora de Merkel como líder del partido y futura candidata a la jefatura de Gobierno y suele ser comparada con Merkel por su estilo sobrio y sereno.

En una comparecencia conjunta ante la prensa, Merkel dijo que es “una gran suerte” poder contar con los servicios de la hasta ahora jefa de Gobierno regional. Merkel ha destacado que no es nada natural que una primera ministra que ganó hace no mucho elecciones dejase la función de Gobierno para dedicarse al partido.

La dirigente conservadora obtuvo un triunfo decisivo en los comicios regionales de Sarre el pasado año, en marzo de 2017, el campanazo inicial para una serie de derrotas de los socialdemócratas con Martin Schulz al frente que culminaron en el peor resultado histórico en los comicios generales del 24 de septiembre.

Kramp-Karrenbauer desafió todos los pronósticos y se alzó en su región limítrofe con Francia con un 40,7 por ciento de los votos, frente a un 29,6 del SPD. Desde entonces gobierna por segunda vez en con el SPD de socio menor.

Renovación de contenidos

La futura secretaria general de los democristianos anunció una renovación de los contenidos del partido. En este sentido, dijo que en los próximos meses pondrá en marcha un debate sobre el programa de la CDU en el que serán tenidas en cuenta todas las corrientes de la agrupación. Esta discusión será llevada a cabo “desde las bases hasta la cúpula”, anticipó la futura secretaria general.

“La democracia necesita partidos populares fuertes”, argumentó, defendiendo que la CDU debe orientarse nuevamente a obtener el 40 por ciento de los votos y no el 30 por ciento. En las elecciones generales de septiembre, la CDU obtuvo un 32,8 por ciento de los votos, su peor resultado desde 1949.

La política del Sarre, a la que se conoce como ‘AKK’ por sus iniciales, trabaja desde hace años de forma estrecha con la canciller, con la que suele ser comparada por su estilo mesurado y analítico, así como por su tenacidad y capacidad para imponer sus ideas.

Parte de la ejecutiva

Desde 2010 forma parte de la Ejecutiva de la CDU y fue integrante de la delegación democristiana que negoció el acuerdo para la formación de una nueva gran coalición con los socialdemócratas.

La elección de Merkel en favor de la jefa regional del Sarre es interpretada como una señal hacia los más críticos en sus filas que demandan una renovación personal del partido y del Gobierno.

Preguntada sobre si se sentía ya la “princesa heredera” de Merkel, Kramp-Karrenbauer se mostró categórica: “Nunca fui apta para los papales de princesa, tampoco antes en los Carnavales”. También Merkel desestimó la pregunta de si la nueva secretaria general podría ser su sucesora.

Kramp-Karrenbauer anunció su renuncia a la jefatura de Gobierno del Sarre para concentrarse en el partido en momentos en los que Alemania atraviesa una fase muy difícil, sin Gobierno estable desde las elecciones del 24 de septiembre.

La dirigente de 55 años será elegida en el cargo en el congreso que el partido celebrará el 26 de este mes para votar sobre el acuerdo de formación de una nueva gran coalición de gobierno con los socialdemócratas (SPD).

Annegret Kramp-Karrenbauer es una política de estilo sobrio y poco proclive a los grandes gestos. La conservadora de 55 años comenzó su carrera en la política hace más de tres décadas como concejal en su pueblo natal, Püttlingen, en el suroeste de Alemania.